6 de marzo 2026 - 00:00

Lo que se dice en las mesas: la guerra obliga a recalcular mientras Karina aprovecha y gana la interna

Analistas evalúan posibles escenarios por la Guerra en Medio Oriente. A nivel local, Karina Milei la ganó una pulseada clave a Santiago Caputo, mientras inversores locales se entusiasman con algunos bonos.

Tiempos de Guerra: lo analistas no cesan de revaluar los escenarios probables y por ende las posiciones de las carteras.

Tiempos de Guerra: lo analistas no cesan de revaluar los escenarios probables y por ende las posiciones de las carteras.

Todo se tiñe del betún de la guerra. Un nuevo shock petrolero, de dimensión aún desconocida se cierne sobre los mercados y la economía mundial. Así en las últimas horas, más precisamente entre el lunes pasado cuando Donald Trump avisó que el conflicto duraría varias semanas contradiciendo al propio Pentágono y los últimos cables de guerra de múltiples ataques de EEUU y de Israel y las respuestas iraníes, los analistas no cesan de revaluar los escenarios probables y por ende las posiciones de las carteras. En las mesas de operaciones son incesantes los encuentros virtuales con expertos energéticos, y si bien el JPMorgan anticipa que el caos de las materias primas sobrevendrá en tres días con el cierre del Estrecho de Ormuz, en un zoom reservado del UBS el especialista convocado sostuvo que si esto duraba cuatro semanas ahí las cosas estarán completamente fuera de control.

Uno de los intríngulis que Wall Street quiere develar es si la Operación “Epic Fury” (Furia Épica) del presidente Trump ha desencadenado efectivamente una crisis energética que, si bien no está dirigida explícitamente a China, afecta con mayor dureza a Pekín. Entonces, si los mercados energéticos permanecen perturbados durante al menos un mes, la verdadera cuestión es si la crisis energética de Asia se transformará en una crisis financiera. Ahí está puesta la atención.

Las mesas criollas, que estaban distraídas con el riesgo país y los vaivenes de la tasa de interés en pesos, ahora perciben una mayor cautela en el ambiente por lo que desde varios bunkers financieros emitieron recomendaciones de toma de ganancias y dolarizar hasta que aclare. Mientras en las mesas financieras más políticas el acento se puso, tras las victorias legislativas del oficialismo, en cómo ganó Karina Milei la pulseada a Santiago Caputo en la interna oficial tras hacerse con el Ministerio de Justicia y el manejo de las vacantes disponibles en todos los fueros judiciales, con lo que eso conlleva, sobre todo, en la negociación con los gobernadores, léase, senadores.

Cuesta mantener la "pax cambiaria"

Un banquero allegado al club de Nuñez, que no es el ex presidente, le resumía a un colega de San Pablo la situación local destacándole que en la última semana la prioridad del equipo económico parecía haber dado un giro en el margen, cómo dicen los economistas, ya que tanto el Tesoro como el Banco Central (BCRA) liberaron pesos en la economía para descomprimir las tasas de interés. Además, la decisión de generar escasez de letras cortas (del Tesoro) a tasa fija y en paralelo sobre-ofertar la letra corta en CER implicaba una inflación “break-even” en torno al 3% mensual hasta mayo para luego caer 2% mensual desde junio. Pero encima el Tesoro volvió a comprar dólares en el mercado la semana pasada y el tipo de cambio real multilateral volvió a niveles 10% por debajo de cuando Macri salió del cepo.

En varias mesas señalaron que, si bien aún no hay información oficial, se especula con que el Tesoro en los últimos días estuvo vendiendo dólares para mantener la “pax cambiaria”. El consenso sobre la macro es que el 2026 será un año, de no mediar ningún cisne, del tipo “ni chicha ni limonada”, bajo crecimiento y cuentas pendientes. Todos hablan del nivel de actividad bipolar o dual, para referirse a los ganadores (agro, minería y energía) y los perdedores (industria, comercio y consumo).

El colega paulista le transmitió la visión del gurú de los emergentes, Mark Mobius, quien, desde la perspectiva del mercado, veía que el riesgo geopolítico había aumentado, pero por ahora seguía contenido, destacando que los mercados estadounidenses experimentaron cierta volatilidad, aunque nada desordenado. Para Mobius, los inversores parecen estar valorando un escenario en el que los objetivos militares son limitados y EEUU evitará un conflicto terrestre prolongado. Recordó que, históricamente, los mercados tienden a estabilizarse una vez que el alcance y la probable duración de las operaciones militares se aclaran.

Sin embargo, una de las más influyentes damas de Wall Street, Kathryn Rooney Vera (StoneX) avisó a sus clientes que, si bien la inflación volvió y la Fed está limitada, el riesgo más importante en los mercados ahora mismo no es el petróleo. Explicó que la historia más profunda es un choque estructural de inflación que se está extendiendo por el transporte marítimo, los seguros y las cadenas de suministro globales: el seguro de riesgo de guerra para buques que transitan el Estrecho de Ormuz expira y si desaparece la cobertura, el Estrecho no necesita cerrarse formalmente para detener efectivamente el transporte comercial; así los flujos de energía y materias primas se desviarían por rutas más largas de cuencas atlánticas pasando por África Occidental, Brasil y EEUU, absorbiendo la capacidad de los petroleros y aumentando drásticamente los costos de flete.

Y dio datos: los mercados ya están valorando esto, las tarifas de alquiler de VLCC han superado los 500.000 dólares diarios, los swaps de inflación a un año subieron más de 11 puntos básicos en una sola sesión y el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años de EEUU se ha movido hacia el 4,1% a medida que los puntos de equilibrio aumentan con el petróleo. Y esto no es un pico geopolítico efímero, se trata de un impulso inflacionario que entra en la economía global en tiempo real. Así la Fed no va a recortar, por lo menos no todo lo que el mercado espera.

Está claro que la geopolítica ya no es ruido de fondo, es variable estructural, y cuando la variable estructural se mueve, los portafolios también. En el corto plazo el patrón es conocido: vuelo a la calidad. El capital es miedoso. Busca dólar, Treasuries y oro. Economías emergentes no están en la lista de invitados, y Argentina menos que menos.

Apareció el bono "hard dollar"

Un cónclave nocturno en Martínez entre hombres del mercado destacó cómo la última licitación acomodó el tablero y fue un buen termómetro financiero, donde salieron las letras cortas a tasa fija, apareció el bono “hard dollar” (AO27), un “bid to cover” de 6 a 1 y el corte en 5,82% nominal anual.

Sin descorchar champagne tuvo una acogida sólida, aunque persiste la inoportuna consulta si el “Toto” no sale al mercado internacional porque no quiere o porque aún no puede. La respuesta ahora, bajo los cañonazos en Medio Oriente, podría decirse pasó a cuarto intermedio.

Decía un operador cuando llegaron las entrañas que mientras siga la restricción cruzada, la licitación primaria es casi un deporte táctico para hacer rulo en dólares. Ahora bien, en el mundo pesos, el mensaje oficial fue claro: tasas “overnight” en caída, compresión fuerte en LECAP y señal de que no piensa convalidar una suba agresiva en tasas cortas.

O sea, las tasas bajan, pero bajo control. Comentaban, según contrapuntos con colegas de afuera, que el mercado no está castigando a los activos argentinos, ni tampoco premiando sino más bien observando. Y en ese aspecto, no miran solo que el BCRA compre dólares, sino que acumule reservas, lo que no está al ritmo esperado por el FMI y el mercado. Las reformas están saliendo en dosis homeopáticas y por eso los inversores esperan ver resultados.

Apostar a bonos indexados al CER

Muy cerca de allí, en un barrio aledaño al legendario Atalaya Polo Club, el anfitrión juntó a gente de la política con hombres de las finanzas y se escuchó, a la hora del café, que, si bien estos momentos críticos no son aconsejables para vender, había cierto consenso en que quienes apostaron a los bonos indexados al CER ya habían acumulado interesantes retornos en dólares y era tiempo de recoger el barrilete y redireccionar las ganancias a bonos en dólares, por ejemplo, hacia un BONAR 2030 (AL30) si era amante al riesgo, o bien ir a ON de primera línea, si se era más conservador.

¿Por qué? El anfitrión, legendario bonero ochentista, hacía docencia explicando a los políticos que se había invertido la “cosa”, antes los bonos en pesos CER rendían más que los bonos soberanos en dólares y hoy la situación es otra, conspirando con el atractivo del “carry trade”. Y enfatizó que la baja del dólar explica parte de la ganancia y no la baja de tasas. Pero para los amantes de los pesos, el consejo fue ir al bono Dual de marzo (TTM26) que paga mejor que la Letra S16M6.

Ya en el whisky comentaron, siempre con sesgo inversor, el lanzamiento oficial de la Misión AR01 en la cual María Noel de Castro Campos se convertirá en la primera astronauta de la historia de Argentina en ir al espacio. ¿Dónde está el potencial inversor?, preguntaron al unísono los comensales. Ocurre que el partnership con Axiom Space busca oportunidades en el país vinculadas con data center orbitales, trajes espaciales, desarrollo de agricultura espacial, desarrollo de medicamentos, investigaciones científicas, ingeniería nuclear, etc. Con solo ver los números de la industria espacial se entiende el interés en el tema.

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