Con la llegada del otoño, las rutinas cambian y eso también impacta en la salud de perros y gatos. Las temperaturas más bajas, la humedad y la menor exposición al sol generan un escenario distinto que puede favorecer la aparición de enfermedades o molestias que durante el verano pasan desapercibidas.
Todos los controles veterinarios que le tenés que hacer a tu mascota en otoño para prevenir enfermedades
Con el cambio de clima aumentan ciertos riesgos para perros y gatos. Qué chequeos recomiendan los especialistas.
-
Este color en las paredes lo eligen todas las personas pero puede resultar muy malo para los perros
-
Revolución tecnológica en mascotas: cómo los dispositivos inteligentes cambian la forma de cuidarlas en 2026
Cambia el clima y las mascotas también se ven afectados.
Veterinarios advierten que esta época del año es clave para reforzar controles y ajustar cuidados. No se trata solo de reaccionar ante síntomas, sino de anticiparse. Un chequeo a tiempo puede evitar complicaciones más serias, algo que muchos dueños pasan por alto hasta que aparece un problema.
Además, hay factores cotidianos que influyen más de lo que parece, como la calefacción, los cambios en los paseos o incluso la alimentación. En ese combo, la prevención gana protagonismo, aunque no siempre hay una única receta válida para todos los animales.
6 hábitos para cuidar a tu mascota en otoño - invierno
Revisar el pelaje y la piel
Durante el otoño, muchas mascotas atraviesan procesos de muda. Es un buen momento para prestar atención a caída excesiva de pelo, caspa o irritaciones. Estos signos pueden indicar alergias, parásitos o problemas dermatológicos que conviene tratar a tiempo.
Mantener al día la desparasitación
Aunque el frío reduce la presencia de algunos parásitos, no los elimina por completo. Pulgas, garrapatas y parásitos internos siguen activos. Por eso, sostener un esquema regular de desparasitación interna y externa.
Controlar el peso y la alimentación
Con menos actividad física, es común que las mascotas aumenten de peso. Ajustar la dieta y evitar excesos ayuda a prevenir problemas metabólicos. Algunos animales necesitan alimentos más calóricos, mientras que otros requieren lo contrario.
Chequear articulaciones y movilidad
El frío puede agravar dolencias articulares, sobre todo en animales mayores. Si tu perro o gato muestra rigidez, dificultad para moverse o menos ganas de jugar, puede haber un problema de base. La detección temprana permite mejorar la calidad de vida.
Actualizar vacunas y controles generales
El cambio de estación es una buena excusa para una visita al veterinario. Revisar el calendario de vacunación y hacer un chequeo general permite detectar afecciones respiratorias o infecciones. Las defensas pueden bajar en esta época, sobre todo en animales jóvenes o mayores.
Adaptar el descanso y el abrigo
No todas las mascotas necesitan abrigo, pero muchas sí requieren un espacio más cálido para dormir. Evitar corrientes de aire y asegurar un lugar cómodo ayuda a prevenir enfermedades. En razas pequeñas o de pelo corto, el frío pega más fuerte, así que un abrigo puede hacer la diferencia.
El otoño no es una estación “de paso” en términos de salud animal. Es un período donde pequeños cambios pueden generar impactos concretos.
- Temas
- mascotas






Dejá tu comentario