A pocas horas de la capital, Buenos Aires se revela como punto de partida para una escapada distinta. El turismo rural crece con fuerza, y entre tantas opciones, hay un pueblo que conquista con su ritmo lento y sabores intensos. Su tamaño chico esconde una propuesta enorme para los que buscan desconectar sin ir tan lejos.
Tranquilidad y buena comida: el encantador pueblo de Buenos Aires que no podés dejar de visitar
En Buenos Aires crece el turismo rural y Azcuénaga se posiciona como una joya escondida, ideal para disfrutar de buena comida y descanso sin apuros.
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Azcuénaga ofrece amplios espacios verdes, calles arboladas y rincones tranquilos que invitan a desconectar y disfrutar de la vida al aire libre.
Azcuénaga, ubicado en el partido de San Andrés de Giles, combina historia, hospitalidad y una de las ofertas gastronómicas más destacadas de la provincia. Entre calles de tierra, aromas a pan casero y parrillas encendidas, este destino se vuelve ideal para quienes quieren dejar el reloj y el ruido en casa.
Dónde se ubica Azcuénaga
A solo 110 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Azcuénaga pertenece al partido de San Andrés de Giles. El viaje desde la capital toma aproximadamente dos horas en auto, lo que lo convierte en una opción perfecta para una escapada de fin de semana o un feriado.
Este pequeño pueblo rural mantiene intacto su espíritu original. Sus casas bajas, la estación de tren en desuso y las calles tranquilas hacen de Azcuénaga un lugar que parece detenido en el tiempo, ideal para los que buscan calma, aire puro y una experiencia distinta a la ciudad.
Qué se puede hacer en Azcuénaga
Los planes en Azcuénaga giran en torno a la comida y el encuentro. La feria frente a la estación ofrece productos regionales, desde quesos y embutidos hasta artesanías únicas. También se pueden visitar almacenes tradicionales, panaderías con horno a leña y restaurantes con platos de campo que mezclan tradición e innovación.
Uno de los imperdibles es La Porteña, un restaurante familiar que arrancó como casa de té y hoy es famoso por sus pastas caseras. No muy lejos, Lefour se luce con cocina francesa y un toque de autor que sorprende a todos los paladares. Los chefs trabajan con ingredientes locales y hortalizas de su propia huerta.
La historia también forma parte del recorrido. La capilla Nuestra Señora del Rosario, la Escuela N° 4, el club Apolo y antiguas casonas restauradas son parte del paisaje. Las caminatas sin apuro y las sobremesas bajo los árboles completan la experiencia.
Para los que buscan quedarse más de un día, hay hospedajes con desayuno de campo, pileta, bicicletas y todas las comodidades para disfrutar la vida rural. La Negrita Casa de Campo y La Magnolia son dos de las opciones preferidas.
Cómo ir hasta Azcuénaga
Desde la Ciudad de Buenos Aires, se puede llegar por la Ruta Nacional 7 hasta San Andrés de Giles y luego tomar la Ruta Provincial 193 por 13 kilómetros más. Todo el camino está bien señalizado y en buenas condiciones.
Otra alternativa es tomar el Acceso Norte, seguir por la Autopista Panamericana ramal Pilar y luego tomar la Ruta 8 hasta el kilómetro 99. Desde allí, un desvío de 2 km lleva directo al pueblo. También se puede combinar colectivo y remis desde Giles para quienes no viajan en auto.
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