Ideal para pasar unos días en las Sierras Chicas, Ascochinga combina la elegancia de estancias y edificios emblemáticos con la tranquilidad de cerros, ríos y balnearios.
Ascochinga, una perla con todo por descubrir
Gran opción para disfrutar de un "finde" o unos días de vacaciones. Para comenzar a disfrutar de Ascochinga, una buena idea es arrancar por sus postas históricas.
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Mientras que en el siglo XIX era reconocida por sus estancias más cercanas, como la casona San Miguel y Las Barrancas –que pertenecieron a familias distinguidas de la provincia–, en la actualidad es posible visitar Pueblo Estancia La Paz. Convertida en hotel, esta edificación está rodeada de un enorme jardín de plátanos y algarrobos diseñado por el paisajista Carlos Thays, lo que la convierte en una parada obligada.
Otro de los sitios claves es la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. De estilo neogótico y revestida en piedra, en los años 40 esta capilla contó con la visita de John Fitzgerald Kennedy. Se suma al paseo el tradicional Barrio Parque, perteneciente a la Fuerza Aérea, donde la consigna es conocer un ejemplar de Liquidámbar de más de un siglo de antigüedad.
Inmersa en la naturaleza
Ideal para caminatas y cabalgatas, esta villa serrana es atravesada por el río homónimo y cuenta con una reserva natural de bosque serrano autóctono, gran escenario para practicar trekking. Dentro de ella, se encuentra el balneario del río Carapé, ideal para descansar en sus márgenes y darse un chapuzón.
Otro plan es el ascenso al cerro Ascochinga, con una vista panorámica inigualable, o al Mirador de La Cruz, ideal para familias por su baja complejidad. ¿Un plus? A solo siete kilómetros se puede disfrutar del emblemático Tres Cascadas, un balneario natural de aguas cristalinas.
Cómo llegar
Cómo llegar: en colectivo se puede llegar con Eder, Fonobus o Ersa. En auto, se debe tomar la ruta E 53 o la RN 9, continuando por la ruta E66.
Dónde hospedarse: hay alternativas para todos los bolsillos. Entre las opciones se encuentra el Hotel Pueblo Estancia La Paz, la Colonia Estancia Golf y el camping El Mirador. Si no, la oferta de alojamiento se extiende por La Granja y Villa Ani-Mí.
Gastronomía: especiales para degustar excelentes menús, destaca el restaurante Puesto Roca, cercano a la iglesia; se suman el Bar Serrano y Pueblo Estancia La Paz, que cuenta con un rincón criollo y una propuesta imperdible de té.
Qué visitar en Ascochinga
Entre los puntos emblemáticos se cuentan la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, Pueblo Estancia La Paz y el tradicional Barrio Parque. Se agregan rincones naturales como la Reserva Natural de la Defensa Ascochinga, con su balneario Río Carapé; el cerro Ascochinga y el Mirador de La Cruz. ¿Un destino cercano? Las Tres Cascadas.
Una de las paradas históricas para visitar en Ascochinga es la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Creada en el 1900, esta capilla de estilo neogótico es todo un hito de la zona. Su construcción fue iniciativa de un selecto grupo de mujeres que lograron que personalidades de la política la edificaran.
En su fachada se encuentra una placa que conmemora el paso de la familia Kennedy, durante los años 40.
Otro de los sitios emblemáticos de este rincón serrano es Pueblo Estancia La Paz, un casco colonial que cuenta con un lago bordeado de plátanos, tipas y algarrobos, diseñado por el arquitecto Carlos Thays.
¿Por qué merece una visita? Además de conocer un prominente legado histórico y arquitectónico –esta estancia supo ser refugio de veraneo del presidente Julio Argentino Roca–, aquí es posible disfrutar de tardes de té con delicatesen y pastelería artesanal. Para los más deportivos, hay canchas de golf, fútbol y tenis.
Una joya centenaria
Por último, en la escapada se suma el paso por el tradicional Barrio Parque, perteneciente a la Fuerza Aérea. Ingresando al predio, con previo aviso, se puede observar un ejemplar centenario de Liquidámbar, un emblema ideal para visitar en otoño, cuando pierde su follaje.
Cerro Ascochinga
Si la idea es emprender caminatas por la naturaleza, Ascochinga ofrece los mejores escenarios y paisajes para hacerlo. Calzarse zapatillas cómodas y salir a recorrer el cerro Mirador de la Cruz es un plan excelente, a pocos metros del ingreso a la comuna. El insume lleva unos 40 minutos y es ideal para familias, por su baja dificultad.
En su cima se ubica una importante cruz, desde donde pueden observarse atardeceres y postales únicas de las Sierras Chicas.
Otro punto para agregar a la lista es el cerro Ascochinga o Piedras Blancas. Para los amantes del senderismo, es el balcón natural más importante de esta región, ubicado a unos 1800 msnm. En este caso, se sugiere ir acompañado de un guía habilitado. Desde lo más alto, la panorámica de todo el valle al este y al oeste es inigualable. ¿La duración? Unas tres horas, ida y vuelta.
Escape serrano
Como complemento a los cerros, existe un espacio natural para disfrutar al aire libre. Se trata de la Reserva Natural de la Defensa Ascochinga.
Contando con unas 3.300 hectáreas, comprende una eco-región del bosque chaqueño en estado de conservación. Está atravesada por dos ríos de montaña: el San Miguel y el Carapé. En este último, se puede disfrutar de un balneario, pudiendo estacionar a los lados del camino. A la vez, cuenta con senderos que bordean el río, perfectos para recorrer, bajo grandes arboledas.



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