6 de diciembre 2025 - 00:00

Un viaje gastronómico a la costa en pleno Colegiales

En una esquina luminosa de Colegiales, donde el barrio conserva ese ritmo apacible que invita a hacer un alto, Ostende es un proyecto que celebra la memoria afectiva de los años 70 y de los veranos en la costa argentina: balnearios familiares, bodegones playeros, platos abundantes y rituales compartidos alrededor de la mesa.

Ostende es una forma de hacer un viaje familiar a la costa atlántica, desde Colegiales y a través de la comida.

Ostende es una forma de hacer un viaje familiar a la costa atlántica, desde Colegiales y a través de la comida.

Ostende, inaugurado en junio de 2023 por un equipo con experiencia en espacios temáticos —Juan Manuel Bidegain, Gonzalo Freire y Roberto Cardini (Madre Rojas, Sifón Sodería) junto con Nicolás Sánchez y Esteban Siderakis (Molina Panadería Café)— Ostende nació con una premisa clara: despertar recuerdos. Desde el nombre, homenaje directo al histórico balneario bonaerense, hasta su ambientación, cada elemento remite a esa nostalgia veraniega que atraviesa generaciones. El cartel con tipografía de Scrabble, las mesas de fórmica verde y las sillas estilo años 70 restauradas recrean una postal de vacaciones familiares, mientras que la vereda, el primer piso con mesas unidas y la terraza abierta replican la sensación de una casa de playa repleta de movimiento y encuentros.

Ese espíritu se traslada también a la carta, pensada como un puente entre la tradición bodegonera y un toque contemporáneo que no traiciona lo clásico. Hay guiños a recetas familiares, platos marinos que evocan ciudades costeras, pastas que responden al imaginario de la nonna y opciones para disfrutar de un vermut con tapas.

Una propuesta pensada para el verano

La temporada veraniega encuentra en Ostende un punto fuerte: una oferta de entradas y principales que remiten al aire libre, lo playero y lo informal. Entre las alternativas para picar —algunas de reciente incorporación a la carta— aparecen las gambas a la provenzal con papas pay, los triángulos de mozzarella con salsa picante y pesto de kale, los chipirones con salsa verde y pimentón, y los mejillones a la provenzal con papas fritas, un clásico irresistible.

En cuanto a los platos principales, la cocina vuelve a mirar al mar y a las mesas abundantes: aparece el arroz crocante con langostinos, castañas, tomate confitado y alioli; la Paella Ostende con arroz negro, mejillones, pollo y alioli de morrón, y el filet de merluza rebozado en panko con chambota de vegetales. Y, como en todo bodegón que honra la tradición, se mantienen las milanesas emblemáticas: de ternera a la napolitana, de berenjena ahumada a la napolitana (una opción vegetariana con mucha personalidad) y suprema a la fugazzeta. A esta propuesta se suman las pastas artesanales, como los fettuccini con frutos de mar y tinta de calamar y los ravioles de ricota, espinaca y kale con crema de hongos, que completan una carta pensada para el disfrute generoso.

RABAS

Ostende como punto de encuentro

Pero Ostende no es sólo un restaurante: se consolidó como un punto de encuentro donde la gastronomía dialoga con propuestas artísticas y rituales que celebran la tradición. Allí tienen lugar actividades que combinan cocina, cerámica, escritura y otras disciplinas, ampliando la experiencia más allá del plato y reforzando su identidad como espacio cultural dentro de un barrio en plena ebullición gastronómica. Además, cada 29 realiza el ciclo “Toca toca, la suerte es loca”, que ofrece ñoquis fuera de carta y la clásica sorpresa bajo el plato, un guiño lúdico que recupera costumbres familiares con espíritu festivo.

En Colegiales, este bodegón playero de alma vintage se consolida como un refugio emocional: un lugar donde cada detalle —del plato a la vajilla, del vermut a la terraza— reconstruye la calidez de los veranos pasados y convierte cada visita en un pequeño viaje a la costa.

Ostende - Mesa 8

Dirección: Virrey Loreto 3303

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