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Los 5 de Cambiemos desplazan a Marcos

Vidal, Larreta y los tres gobernadores UCR (Morales, Cornejo y Valdés) se instalan en el centro de la toma de decisiones del Presidente. Acordaron nuevas medidas que eran resistidas por el jefe de Gabinete.

Anclar el dólar, nuevo paquete de medidas y relanzamiento de Cambiemos. Mauricio Macri agrupó ayer en Casa Rosada a los dos gobernadores del PRO, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, junto a los tres mandatarios de la UCR para confirmarles que el Gobierno nacional insistirá con un nuevo esquema de incentivos al consumo más allá de “Precios Esenciales”. Y les pidió cohesionar al oficialismo de cara a la campaña para recuperar la mística de amplitud que tuvo Cambiemos en la campaña 2015.

El Presidente explicó las tres vigas del plan que la Casa Rosada desplegará para intentar ganar las elecciones del 27 de octubre. El techo de la banda en la que mueve el dólar, con un tope en 51 pesos, es el pilar económico de la estrategia para intentar frenar la inflación. Al paquete anunciado por Nicolás Dujovne y Dante Sica la semana pasada se sumarán nuevas medidas. Por el momento, está confirmado el inminente relanzamiento del Ahora 12 orientado a la compra de electrodomésticos y textiles en cuotas “sin interés”. Se trata de un reclamo impulsado por los gobernadores UCR, Gerardo Morales (Jujuy), Gustavo Valdés (Corrientes) y Alfredo Cornejo (Mendoza) con el apoyo del tándem Vidal-Larreta. Este colectivo de gobernadores de Cambiemos desplazó a Marcos Peña de la centralidad de toma de decisiones del Presidente, quien les puso un filtro político a los movimientos del jefe de Gabinete.

La estrella de Peña brilla de manera cada vez más intermitente en los pasillos de la Casa Rosada. A la desconfianza que inspira entre Vidal, Larreta y sus propios ministros se sumaron ahora los radicales. La depreciación del jefe de Ministros arrastra a Dujovne, longa manu del funcionario y responsable de un sinfín de pronósticos errados en cuanto a la recuperación de la economía.

La salida de Mario Quintana y Gustavo Lopetegui fue el primer paso para desarmar el poder del jefe de Gabinete y ahora, los cinco gobernadores de Cambiemos accedieron a debatir política económica directamente con el Presidente sin el filtro del jefe de Ministros.

Condicionado en el círculo íntimo de toma de decisiones de Macri, Peña salió a porotear en persona los votos para la Convención Nacional UCR. Se encargó de recibir en su despacho a Federico Stornai, vicepresidente del Comité Nacional del radicalismo y uno de los impulsores de la salida de la UCR de Cambiemos para apoyar la precandidatura presidencial de Roberto Lavagna. La gestión del funcionario del Poder Ejecutivo Nacional no habría sido del todo auspiciosa: “Cambiemos se va cayendo por su propio peso”, declaró Storani al término de la reunión con el jefe de Gabinete.

Otro síntoma que marca del declive del jefe de Gabinete es la apertura de la fórmula presidencial a la UCR. Promotor del purismo macrista, la aversión a la política tradicional y de la extinción del peronismo, el jefe de Gabinete debió tolerar que Martín Lousteau merodee al Presidente para explorar la posibilidad de una fórmula presidencial compartida. El copyright de esta maniobra lo tiene Rodríguez Larreta, quien aspira a que Lousteau salga de la Capital Federal como posible competidor. Pero existen además motivos fácticos para que la Casa Rosada contemple la fórmula Macri-Lousteau. El exministro de Economía de Cristina de Kirchner es la única figura política que, en la fórmula, tracciona a Macri entre tres y cuatro puntos de intención de voto hacia arriba.

Sin embargo, existen aún otros interrogantes sin respuesta. ¿Los radicales están interesados en ocupar la vice? ¿Quién lo define? ¿Se podrán poner de acuerdo? A Cornejo, que no tiene reelección en Mendoza, lo ven más cerca de Diputados para presidir el interbloque que en la fórmula con Macri. Para colmo, al ex radical K le facturan que no logre contener a díscolos como Storani o Ricardo Alfonsín, quien hoy se verá sin demasiada expectativa con Peña.

Antes de la reunión con los gobernadores, Peña y Rogelio Frigerio, el Presidente había estado en la obra de la autopista Pilar-Pergamino, a la altura del partido bonaerense de San Andrés de Giles, junto al candidato a intendente de Cambiemos, Eugenio Lacanette. Allí Macri y Vidal atendieron uno a uno a los “sin tierra” Daniel Arimay (Salto), Francisco Ratto (San Antonio de Areco), Nicolás Mac Dermont (Carmen de Areco), Raúl Sancho (Exaltación de la Cruz), Javier Iguacel (Capitán Sarmiento) y Lacanette (San Andrés de Giles).

Mientras tanto, en la Rosada, Eduardo “Bali” Bucca recorría despachos con una carpeta bajo el brazo donde tenía el master plan de Marcelo Tinelli para postularse a la gobernación de la provincia de Buenos Aires.

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