Economía

Más presión sobre el IPC: aumentan un 4% las naftas

La suba complicará aún más los datos de inflación para lo que queda del año. Sin esta decisión, ya se estimaba un 6% para septiembre y un 5% para octubre.

El congelamiento en los combustibles comenzó a derretirse. El Gobierno autorizó un aumento del 4% a partir de hoy, producto de la “volatilidad internacional del precio del petróleo”. La suba empujará indefectiblemente la inflación tanto de septiembre como de los próximos meses: en el índice mayorista se traduciría en octubre, por lo que se trasladaría a precios recién en noviembre cuando probablemente haya un nuevo presidente electo. Además, desde el Gobierno reconocen que será más difícil cumplir con la meta del 52% estimada para este año, y que estará más cerca del 55%.

“La suba tendrá un leve impacto en la inflación minorista de este mes, que ya de por si va a ser alta (nuestras previsiones son de más del 6%). El tema es que se podría ver el efecto con más fuerza en los meses siguientes, ya que llega más cercano a fin de mes. Como el combustible es un insumo presente en los procesos productivos, se podría reflejar en la inflación mayorista con mejor precisión y llegaría con más retardo a la minorista. Esto se da producto del lento proceso de trasmisión de la mayorista a la minorista, algo que sucede comúnmente, exacerbado por la caída de la actividad y el consumo, lo cual dificulta el ajuste de precios minoristas”, analizó Juan Pablo Di Iorio, de la consultora ACM. Agregó que a la inflación de octubre ellos la estimaban en torno del 5%, es decir a la baja luego del pico que tocaría en septiembre, “aunque esta suba podría trastocar de alguna manera las previsiones”, dijo el economista.

Para Joaquín Waldman, analista de Ecolatina, la suba “va a impactar en los días que quedan, va a acelerar la segunda quincena y va a dificultar la desaceleración en adelante”. “Este mes tenemos relevamientos hechos y la primera quincena da una suba de alrededor del 5,5%. De todas formas, va a ser difícil quede por arriba de 6%”, sostuvo el economista. Desde la consultora LGC, en tanto, remarcaron que la proyección de septiembre, luego del anuncio y con los datos analizados hasta el momento, está por encima del 6%.

Gabriel Caamaño, de Eco Ledesma, señaló por su parte: “Hay que aclarar que el congelamiento es parcial. El combustible a granel, que afecta al campo y a algunas industrias, no estaba congelado y ya subió cerca de un 25% en lo que va del mes. A eso se le sumaría este 4%”. Aclaró, sin embargo, que el impacto será directo vía IPC en el rubro “mantenimiento y equipamiento de vehículos”, aunque en ese ítem no aportaría una variación considerable.

Si se tiene en cuenta que el litro de nafta premium se comercializa a un promedio de $50, el nuevo precio rondaría los $52, mientras que el gasoil premium, que se vende a $48 pesos, pasaría a costar alrededor de “49,9 el litro.

La secretaría de Energía estableció también un aumento del 5,58% del precio del barril reconocido a los productores de petróleo.

Además, la secretaría recordó que el decreto de congelamiento del precio de los combustibles del 2 de septiembre la “habilita a dictar, en la medida en que las circunstancias lo ameriten, la posibilidad de habilitar incrementos”. En un comunicado, señaló que la medida resulta necesaria “para ir normalizando los precios del sector con el fin de proteger al consumidor y sostener el nivel de actividad y el empleo”.

“El precio del Brent aumentó 14% en un día, lo que representó la tercera variación más importante tras las sufridas en 1986 (15,1%) y 2009 (16,8%)”, detalló el comunicado oficial.

El aumento del precio del petróleo “conlleva a una situación imprevista y significativa de incremento de precios que inevitablemente impactan en la producción, la comercialización y el normal abastecimiento de los combustibles en nuestro país”, concluyó el comunicado oficial.

El decreto de congelamiento del precio de los combustible igual tiene vigencia hasta el 13 de noviembre y, según estimaciones de mercado, los precios de las naftas habían quedado atrasados 40%, mientras que para el Gobierno estaban un 25% abajo de su valor de mercado.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario