8 de septiembre 2026 - 10:18

A 25 años del 11-S, cambió el principal miedo de los estadounidenses: qué dice una nueva encuesta

Un sondeo de mostró cómo evolucionó la percepción sobre el terrorismo, las guerras posteriores a 2001 y las medidas de seguridad.

A 25 años de los atentados, el 11 de septiembre continúa teniendo un fuerte impacto en la sociedad estadounidense.

A 25 años de los atentados, el 11 de septiembre continúa teniendo un fuerte impacto en la sociedad estadounidense.

A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001 (11-S) contra las Torres Gemelas y el Pentágono, una nueva encuesta mostró que los estadounidenses hoy perciben de manera diferente las principales amenazas terroristas. El terrorismo interno genera más preocupación que un nuevo ataque de origen extranjero.

El sondeo, realizado por Reuters/Ipsos entre el 28 y el 31 de agosto, consultó a los estadounidenses cuál consideraban que era la mayor amenaza para la seguridad de una persona promedio en el país. El 33% señaló al “terrorismo interno”, mientras que el 20% eligió al terrorismo proveniente del extranjero.

Sin embargo, la principal preocupación individual fueron los actos de violencia aleatorios, incluidos los tiroteos masivos, mencionados por el 42% de los encuestados.

La percepción cambió de manera significativa respecto de una medición realizada por Reuters/Ipsos en 2013. En aquella oportunidad, el 21% consideraba al terrorismo interno como la principal amenaza, frente al 28% que apuntaba al terrorismo extranjero y al 51% que mencionaba la violencia aleatoria.

Cuando la pregunta se concentró específicamente en los ataques motivados por una ideología, la diferencia fue todavía mayor: el 61% identificó a los extremistas nacionales como una amenaza mayor, mientras que el 34% señaló a los grupos provenientes del extranjero.

El terrorismo interno aparece hoy como una preocupación mayor que los ataques de grupos extranjeros.

El terrorismo interno aparece hoy como una preocupación mayor que los ataques de grupos extranjeros.

Los atentados del 11 de septiembre habían colocado las amenazas externas en el centro de las preocupaciones estadounidenses. Ese día, militantes extranjeros de Al Qaeda secuestraron aviones y los estrellaron contra el World Trade Center, en Nueva York, y el Pentágono, cerca de Washington. Los ataques dejaron miles de muertos y desencadenaron décadas de guerras.

El recuerdo del 11-S sigue presente

La encuesta mostró que el impacto de aquellos ataques permanece vigente. Seis de cada diez estadounidenses dijeron que piensan periódicamente en el 11 de septiembre, mientras que una proporción similar afirmó que respaldaría una respuesta militar ante un futuro ataque terrorista importante.

Al mismo tiempo, la mayoría considera que las medidas adoptadas después de los atentados tuvieron resultados positivos. Seis de cada diez personas creen que la respuesta del Gobierno estadounidense fue al menos algo eficaz para prevenir nuevos ataques terroristas en territorio nacional.

El recuerdo también aparece en la percepción sobre la unidad nacional. El 75% de los encuestados considera que el 11-S tuvo un gran impacto en Estados Unidos, una proporción considerablemente superior al 41% que atribuye un impacto similar a la crisis financiera de 2007-2009.

Crece el rechazo a las guerras posteriores a los atentados

Aunque los ataques siguen teniendo una fuerte presencia en la memoria colectiva, existe un mayor rechazo a las guerras que Estados Unidos emprendió después de 2001.

El 48% considera que la guerra de Afganistán no valió la pena, mientras que solo el 21% opina que sí. El resto de los encuestados no estuvo seguro o no respondió. En el caso de Irak, el rechazo fue todavía mayor: 51% dijo que no valió la pena, frente a un 21% que sostuvo lo contrario.

La mayoría de los estadounidenses considera que las medidas de seguridad aeroportuaria implementadas después de 2001 fueron efectivas.

La mayoría de los estadounidenses considera que las medidas de seguridad aeroportuaria implementadas después de 2001 fueron efectivas.

La desaprobación de esas intervenciones militares también formó parte del contexto que favoreció el ascenso político de Donald Trump, quien basó parte de su campaña en la promesa de evitar guerras prolongadas.

La encuesta también consultó sobre el conflicto con Irán iniciado hace seis meses. Solo el 25% de los estadounidenses considera que esa guerra valió la pena, mientras que el 54% cree que no.

Qué opinan sobre la seguridad y la vigilancia

El refuerzo de la seguridad aeroportuaria implementado después del 11-S mantiene un amplio respaldo. Una mayoría bipartidista, integrada por el 71% de los demócratas y el 75% de los republicanos, considera que esas medidas valieron la pena pese a las interrupciones que provocaron en los viajes.

En cambio, existe menos apoyo para reemplazar la seguridad aeroportuaria federal por contratistas privados, una posibilidad analizada por la administración Trump. Solo el 23% respaldó esa alternativa, mientras que el 48% se manifestó en contra.

La vigilancia interna genera todavía más rechazo. El 65% se opone a que las agencias de inteligencia monitoreen las comunicaciones electrónicas de ciudadanos estadounidenses sin una orden judicial. Una ley de 2008 que permitía esa práctica expiró en junio, aunque la administración Trump pidió al Congreso que vuelva a autorizarla.

La encuesta de Reuters/Ipsos fue realizada en línea entre 1.167 adultos estadounidenses de todo el país. El margen de error se ubicó entre 3 y 6 puntos porcentuales, según la pregunta.

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