A horas de la llegada de Hillary, un brutal atentado dejó 105 muertos y más de 200 heridos en Pakistán
-
Tras las amenazas de Trump, Irán asegura que cortó todos los canales de comunicación con EEUU
-
El presidente de Irán, a todo o nada contra Trump: "Estamos dispuestos a morir"
Atentado en Peshawar.
Mientras los bomberos trataban de apagar varios incendios, la policía evacuaba apresuradamente a los habitantes del sector hacia las callejuelas aledañas al mercado.
Una mezquita y tres edificios adyacentes al mercado resultaron completamente destruidos por la explosión, que también dañó otras viviendas y numerosos automóviles.
Entre la multitud, un hombre gritaba una y otra vez el nombre de un miembro de su familia, mientras otros se mordía los dedos para no estallar en llanto delante de su tienda en llamas.
"Era un coche bomba. Hay gente que aún está atrapada entre los escombros, tratamos de socorrerlos", explicó a los periodistas Shafqat Malik, miembro de un equipo de artificieros, que estimó en más de 150 kilos los explosivos que fueron utilizados.
Este nuevo ataque, uno de los más mortíferos en Pakistán, pone en evidencia la amplitud de la amenaza que los talibanes hacen pesar sobre el país, unas horas después de la llegada de la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton para reunirse con responsables políticos y militares paquistaníes.
El atentado no fue reivindicado pero se inscribe en una ola de acciones organizadas por el Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP), que ha dejado más de 200 muertos en el solo mes de octubre.
"Se trata de una respuesta de los terroristas a la operación emprendida en Waziristán del Sur. Los matamos allá y ellos replican en nuestras ciudades", estimó el ministro de Información de la provincia de la Frontera del Noroeste, Mian Iftikhar Husain.
"Pero no nos inclinaremos ante los terroristas", aseguró a los periodistas presentes en el lugar.
Peshawar se encuentra junto a esas zonas tribales donde los talibanes paquistaníes y los combatientes vinculados a Al Qaida están fuertemente implantados. La ciudad ha sido afectada por siete ataques durante los cuatro últimos meses.
Desde hace dos años, Pakistán es escenario de una ola de atentados que ha dejado unas 2.300 muertos y que han sido perpetrados en lo esencial por kamikazes del TTP, aliado de Al Qaida.


Dejá tu comentario