7 de agosto 2008 - 00:00

A pesar de los disturbios, Evo ratificó el referendo

El 183oaniversario desu independenciaencontróa Boliviaenfrentadaentre quienesapoyan yquienesrechazan elproyectopolítico yeconómico deMorales. Elpresidentedebió hablardesde losbalcones delPalacioQuemado, enLa Paz, ante laimposibilidadde hacerloante elCongreso enSucre, cuyasautoridades,opositoras,dijeron que nole garantizabanseguridad.
El 183o aniversario de su independencia encontró a Bolivia enfrentada entre quienes apoyan y quienes rechazan el proyecto político y económico de Morales. El presidente debió hablar desde los balcones del Palacio Quemado, en La Paz, ante la imposibilidad de hacerlo ante el Congreso en Sucre, cuyas autoridades, opositoras, dijeron que no le garantizaban seguridad.
La Paz (EFE, AFP, ANSA, DPA) - El presidente de Bolivia, Evo Morales, sostuvo ayer que los prefectos (gobernadores) opositores «se someten al imperio, pero no quieren someterse al pueblo» en alusión a su rechazo al referendo revocatorio del domingo, mientras un ministro fue baleado en su auto en el departamento (provincia) de Beni, pero resultó ileso.

Pedían «referendo, ahora no quieren, no atenten contra el voto del pueblo, nos someteremos al pueblo, que el pueblo nos juzgue; se someten al imperio (por Estados Unidos), pero no quieren someterse al pueblo», afirmó en un discurso en el aniversario de la independencia de Bolivia desde los balcones del Palacio Quemado, sede del gobierno en La Paz.

En el discurso, de sólo 30 minutos y frente a una multitud reunida en la Plaza Murillo tras verse obligado a suspender su visita a Sucre, lugar tradicional de esta celebración, por falta de garantías de seguridad, dijo que no le asustan las amenazas de cívicos y prefectos opositores que impiden que visite algunas ciudades, especialmente en el rico oriente boliviano. «En este día de la patria debemos pensar en un gran cambio, no podemos ser individualistas, separatistas ni ambiciosos. Algunos antipatrias, egoístas, tratarán de frenar este proceso de cambio, quiero decirles que la democracia se profundiza, avanza», señaló, citado por el diario digital «Erbol».

Morales, tras destacar cifras de una alentadora situación económica boliviana, afirmó que «habrá autonomía para el pueblo, pero no para las logias ni oligarcas».

Esta inusual celebración en La Paz se produjo a cuatro días del referendo revocatorio de los mandatos del presidente, vice y ocho prefectos, seis de ellos opositores, que se realizará el 10 de agosto, en medio de fuertes conflictos por motivos diversos pero que la prensa local y casi todos los analistas vinculan con el rechazo opositor al revocatorio.

  • Atentado

    El martes a la noche, varios disparos realizados por sicarios a bordo de motocicletas impactaron en el vehículo oficial del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en la ciudad de Trinidad, capital del departamento del Beni, gobernado por el prefecto opositor Ernesto Suárez.

    El ministro, una suerte de jefe de Gabinete, dijo que hasta el momento no se sabía con certeza quiénes fueron los autores materiales e intelectuales del atentado, pero afirmó que se trata de una muestra de la «mentalidad criminal y delictiva con la que operan en el Beni» quienes se ven afectados por el referendo revocatorio, reportó la «Agencia Boliviana de Información (ABI)».

    «Esas fuerzas, que estaban acostumbradas a operar en ausencia del Estado y a usurpar el poder popular hoy se ven prácticamente asediadas por una conciencia ciudadana que ha decidido rechazar la gestión del prefecto; ésta es la reacción que se ha manifestado en Trinidad, el atentado criminal», afirmó Quintana.

    El martes un reclamo por un nuevo régimen jubilatorio ya en discusión en el Congreso motivó el bloqueo de la ruta Oruro-La Paz por varios miles de mineros y un enfrentamiento con la policía que dejó un saldo de dos muertos y más de 30 heridos.

    Simultáneamente, grupos cívicos opositores al gobierno impidieron en Tarija con violentos incidentes en el aeropuerto, en un hotel céntrico y la sede de la empresa de telefonía, el encuentro de Morales con los presidentes de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y de Venezuela, Hugo Chávez.

    Por su parte, el jefe del principal partido de oposición, Poder Democrático y Social (Podemos), el ex presidente Jorge Tuto Quiroga, que habilitó y votó la ley de convocatoria del revocatorio con lo que se ganó el calificativo de «traidor» por parte de los prefectos también enfrentados a Morales, dijo ayer que este 6 de agosto «es el más triste en democracia».

    «Tenemos que lamentar velorios, entierros y luto. Este 6 de agosto estamos lamentando división y enfrentamientos como el que se ha visto en Oruro, con un presidente que no puede ir a Sucre y presidentes que no pueden llegar a Tarija», dijo, citado por la agencia de noticias «Bolpress».
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar