Aceptaría Londres reforzar las tropas de EEUU en Irak
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La prensa británica especula con que esta medida está destinada a apoyar la campaña electoral del presidente de EEUU, George W. Bush, y así también lo sugirió este fin de semana el diputado conservador Nicholas Soames, ministro de Defensa en la sombra.
En su declaración ante los Comunes, Hoon tampoco reveló a qué regimiento afectará el despliegue ni dónde serán enviados los soldados, aunque precisó que no irán a Bagdad ni a Faluya, considerada el cuartel general del jordano Abu Musab Al Zarqaui, el temido jefe del grupo Monoteísmo y Guerra Santa.
Se espera que el batallón afectado sea el Black Watch, la división británica de reserva con base en Escocia, que cubriría las espaldas a las tropas norteamericanas mientras llevan a cabo una fuerte ofensiva sobre Faluya.
Según el ministro de Defensa, existe una "clara justificación operativa" para la solicitud del Ejército de Estados Unidos.
Aunque en varias ocasiones aseguró ante los Comunes que la decisión todavía no ha sido tomada, Geoff Hoon defendió la petición de Estados Unidos como basada en la necesidad de que "los terroristas no tengan oportunidad de matar a inocentes" en Irak.
Es una reclamación de "un aliado próximo para que le ayudemos en una situación difícil", afirmó Hoon, quien destacó que en cualquier caso afectaría a un número "limitado" de tropas británicas.
El posible envío de soldados del Reino Unido a áreas conflictivas de Irak bajo control estadounidense es una decisión de delicadas implicaciones políticas en el Reino Unido.
Los soldados se desplazarían a zonas más peligrosas desde su base al sur de Irak, donde la violencia ha sido más contenida que en las áreas de control estadounidense, y estarían bajo mando de EEUU, algo que disgusta en este país.
En cualquier caso, el Gobierno de Blair ha rechazado de forma rotunda que una respuesta positiva a la petición de Estados Unidos esté motivada por el deseo de facilitar el terreno a George W. Bush, que el 2 de noviembre se juega la reelección.
El ministro de Asuntos Exteriores, Jack Straw, consideró hoy una "completa sandez" las acusaciones de que el Reino Unido podría tener motivos políticos para decidir un despliegue de tropas al triángulo suní de Irak.
"Como muchos comentarios de los conservadores, es una completa sandez desde el comienzo al fin, una pura tontería", dijo Straw tras entrevistarse en Londres con su colega sirio, Farouk Shara, con quien debatió la situación en Irak.




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