Aceptó Corea del Norte renunciar a su arsenal atómico
-
Elecciones en Hungría: Viktor Orbán busca consolidar un parlamento afín para continuar su legado
-
Kamala Harris admite que evalúa volver a competir por la Casa Blanca en 2028
Corea del Norte es una volátil dictadura que se ha dotado de armas atómicas, lo que la convirtió en una grave amenaza regional.
Entre las promesas políticas, Washington aseguró que «no tiene intención de atacar ni de invadir Corea del Norte con armas nucleares o convencionales» y que no posee armamento nuclear en la península, es decir, en territorio surcoreano.
Aunque las seis partes implicadas en el diálogo -las dos Coreas, EE.UU., Japón, Rusia y la anfitriona China-celebrarán más rondas en el futuro para analizar y controlar la aplicación del acuerdo, éste es «el principio del fin» de la crisis nuclear iniciada en octubre 2002, cuando Pyongyang había reconocido haber reanudado su programa nuclear.
En el acuerdo final se incluyeron cuestiones que la anfitriona China consideraba «no pertinentes» en las conversaciones, como los problemas bilaterales entre Japón y Corea del Norte relativos a los ciudadanos japoneses secuestrados por Pyongyang en décadas pasadas y que Tokio exige que sean repatriados.
Sin embargo, el acuerdo deja claro que en el diálogo futuro no se discutirán problemas relacionados con el régimen político norcoreano, que había sido acusado por EE.UU. con anterioridad de «reducto de la tiranía» o de miembro del llamado «eje del mal» junto con Irán e Irak.
En tanto, el presidente estadounidense, George W. Bush, consideró que el desarme fue «un paso positivo». «Cinco países hablaron y dijeron que no es del interés del mundo que Corea del Norte tenga un arma nuclear», dijo Bush a periodistas.




Dejá tu comentario