El presidente egipcio Hosni Mubarak exhortó el lunes a buscar "una solución pacífica" en Irak para evitar "una tragedia espantosa" y expresó su temor de que la guerra refuerce el terrorismo y provoque la aparición de "cien Bin Laden".
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"La confrontación militar en Irak entre las fuerzas de la coalición que tratan de derrocar el régimen (del presidente Saddam Hussein) y las fuerzas armadas iraquíes que defienden su tierra (...) anuncia una tragedia humana espantosa, con víctimas de ambas partes y la destrucción de un pueblo", dijo Mubarak en un discurso pronunciado ante oficiales y transmitido por televisión.
"Es necesario que todos tratemos de obtener rápidamente una solución pacífica que pueda satisfacer la voluntad internacional de preservar la unidad, la soberanía y la dignidad de Irak", agregó.
"Me temo que esta guerra tenga consecuencias enormes y lleve a un crecimiento del terrorismo. Cuando la guerra termine, puede ser que haya cien Bin Laden en lugar de uno", declaró también Mubarak.
Asimismo, consideró que "la guerra va a tener consecuencias políticas, económicas y sociales a las cuales no será fácil hacer frente".
"Todos sentimos una pena inmensa frente a lo que sucede en Irak", añadió Mubarak, subrayando que Egipto ha estado "desde el principio contra la guerra y contra una participación en la operaciones militares".
Sin embargo, explicó que Egipto no podía, en ningún caso, considerar el cierre del canal de Suez a los barcos de guerra de la coalición, una demanda enarbolada durante las manifestaciones contra la guerra en Egipto.
"Egipto es signatario del Tratado de Constantinopla (1888) que prevé la neutralidad del canal y otorga la libertad de navegación a todas las embarcaciones en tiempos de guerra y de paz", dijo el presidente antes de subrayar que "el paso de barcos por el canal es un derecho de todos los países, a menos que Egipto esté en guerra con uno de ellos".
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