Afganistán: Dick Cheney salió ileso de un atentado en una base militar

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El vicepresidente norteamericano, Dick Cheney, resultó ileso de un atentado suicida llevado a cabo hoy contra la base de Estados Unidos en Bagram en el cual murieron al menos 20 personas.

El atentado suicida fue perpetrado en la entrada de la base área de Bagram, situada a 60 km al norte de Kabul y donde funciona el cuartel general de las fuerzas de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) en Afganistán.

El vicepresidente dijo que escuchó el ataque con bomba en la puerta de la base aérea de Bagram, en Afganistán, donde había pasado la noche y que fue trasladado rápidamente a un refugio antibombas.

"Claramente trataron de encontrar maneras para cuestionar la autoridad del gobierno central", dijo Cheney a periodistas que viajaban con él afuera de Afganistán en un avión militar que se dirigía a Omán.

"Atacar en Bagram con un suicida supongo que es una forma de hacer eso", afirmó.

Un hombre que se definió como portavoz de los talibán dijo hoy que el atentado en la base de Bagram, en Afganistán tenía como blanco al vicepresidente estadounidense Dick Cheney, informaron fuentes locales.

"El atacante buscaba llegar hasta Cheney", afirmó Qari Yousef Ahmadi en una comunicación telefónica desde una localidad desconocida.

"Sabíamos que Dick Cheney estaría en el interior de la base", agregó.

Ahmadi dijo que el atentado fue cometido por un afgano llamado Abdul Rahim, de la provincia de Logar.

Cheney llegó ayer por la noche a Afganistán procedente de Pakistán, y tuvo que pasar la noche en la base de Bagram debido a una fuerte nevada que le impidió viajar a Kabul, donde hoy se reunió con el presidente Hamid Karzai.

Un hombre "atravesó a pie un punto de control establecido por soldados afganos y se dirigía hacia la entrada principal de la base, vigilada por tropas estadounidenses, cuando hizo estallar su carga", indicó un policía que se encontraba en el lugar.

"Unas 20 personas yacían por el suelo, muertas o heridas", añadió.

A continuación, la coalición extranjera, dirigida por los estadounidenses, anunció la muerte de un soldado estadounidense y dos civiles afganos y más tarde de tres extranjeros, entre ellos un militar, y unos 20 heridos.

Este atentado es uno de los más mortíferos perpetrados en Afganistán desde que cayó el régimen de los talibanes, a finales de 2001.

"El vicepresidente está sano y salvo" y horas después del atentado viajó a Kabul para reunirse con el presidente afgano, aseguró su portavoz, Lea Anne McBride.

En Kabul, Cheney habló de terrorismo y seguridad con Karzai y poco después abandonó el país.

La coalición extranjera en Afganistán, que dirige Estados Unidos, está integrada por unos 11.000 efectivos, en su gran mayoría de nacionalidad norteamericana, junto a otros 35.000 soldados pertenecientes a la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) de la OTAN.

Estados Unidos y Reino Unido, los países que más contribuyen a la fuerza extranjera en Afganistán, prometieron reforzar su contingente en este país para luchar contra los talibanes.

Unos 27.000 militares estadounidenses se desplegarán en este país, mientras que el lunes, el ministro británico de Defensa, Des Browne, anunció el envío de unos 1.400 soldados.

El vicepresidente norteamericano llegó a Afganistán ayer procedente de Pakistán, donde se entrevistó con su presidente, Pervez Musharraf, al que pidió que extreme su lucha contra los talibanes y Al Qaeda en la frontera con Afganistán.

Cheney también destacó en Islamabad "las graves preocupaciones de Estados Unidos" tras las informaciones proporcionadas por los servicios de inteligencia norteamericanos sobre una ofensiva de los talibanes en primavera contra las fuerzas armadas occidentales en Afganistán, según un comunicado oficial paquistaní.

Unas 4.000 personas, sobre todo insurgentes, civiles y policía afgana, murieron en 2006, el año más mortífero desde la caída del régimen talibán en Afganistán.

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