Afganistán: a dos días de las elecciones, una serie de atentados sacude Kabul
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Murieron al menos 21 personas en un ataque suicida con coche bomba en la capital del país. Más de 40 resultaron heridas.
Los islamistas consideran los comicios "una patraña orquestada por los estadounidenses", que lideran la coalición internacional que los expulsó del poder a finales de 2001.
Al menos otros tres atentados ensangrentaron el país este martes, dejando en total 11 muertos.
En el sur, bastión de los talibanes, un kamikaze detonó su carga explosiva en un retén militar en la provincia de Uruzgán, dejando tres soldados y dos civiles muertos, informó la policía.
En el este, una bomba explotó al paso de un convoy de la ISAF, matando a dos soldados estadounidenses e hiriendo a otros tres soldados, de los que no se precisó la nacionalidad ni el lugar exacto del atentado.
En el norte, una región en general tranquila, otro atentado en la provincia de Badajshán dejó cuatro civiles muertos (tres funcionarios electorales y su chofer), cuando su vehículo chocó con una bomba artesanal.
El sábado, los talibanes habían hecho alarde de su poderío al perpetrar un atentado con coche bomba frente al cuartel general de la ISAF en Kabul, una de las zonas más vigiladas del país, dejando siete civiles afganos muertos.
Todas las fuerzas de seguridad afganas y extranjeras, unos 300.000 efectivos en total, fueron movilizados para el jueves.
La ISAF, que cuenta con 64.500 soldados en Afganistán, anunció que suspendería todas sus ofensivas militares contra los rebeldes islamistas el día de las elecciones, para poder concentrarse en la protección de los electores.
La Comisión electoral afgana considera que casi el 12% de las 7.000 oficinas de voto podría permanecer cerrada debido a la inseguridad.
Las elecciones son extremadamente complicadas de organizar además a nivel logístico en un país, que en plena guerra con los talibanes debe transportar el material de votación en helicópteros y burros a remotas regiones montañosas.



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