Ahmadinejad realizó una desafiante visita a Irak y atacó a EE.UU.

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Bagdad (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, inició ayer una histórica visita a Irak, durante la que aprovechó para decir que el presidente norteamericano, George W. Bush, debe aceptar el hecho de que el pueblo iraquí «no quiere a los estadounidenses».

La visita se centra oficialmente en impulsar unas relaciones bilaterales caracterizadas en este momento por la «solidez», según señalaron tanto Ahmadinejad como su homólogo iraquí, Jalal Talabani.

En ese sentido, los dos mandatarios expresaron su deseo de impulsar las relaciones entre los dos países vecinos, que estuvieron en guerra hace sólo 20 años, tras reunirse en la residencia de Talabani, en el céntrico barrio bagdadí de Karrada.

La visita de Ahmadinejad, de dos días de duración, es la primera de un presidente iraní a Irak desde el triunfo de la Revolución Islámica en Irán en 1979. En una conferencia de prensa conjunta tras su entrevista, el mandatario de la República Islámica señaló que su presencia en Irak «sin el dictador (en referencia a Saddam Hussein) es una visita alegre», ya que ambos países «tienen una larga historia común».

«Las conversaciones han sido muy positivas y han tenido lugar en un ambiente amistoso. Hemos logrado acuerdos en varios puntos de vista», explicó Ahmadinejad en su intervención, sin concretar a qué asuntos se refería.

Ahmadinejad también expresó su confianza en que un Irak «estable, desarrollado y unido» sea lo mejor para los dos pueblos, el iraquí y el iraní.

Por su parte, Talabani informó de que en su reunión abordaron diversos asuntos, entre ellos, las relaciones económicas, la situación de la seguridad y el petróleo.

Tras el encuentro con Talabani, Ahmadinejad se reunió con el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, con quien también estudió los medios de afianzar la cooperación en el ámbito económico, industrial, turístico, energético y de seguridad.

  • Reacción

    En la conferencia conjunta con Al-Maliki, Ahmadinejad no desperdició la ocasión para responder a las acusaciones de EE.UU. de que Irán fomenta el terrorismo en Irak. «El presidente estadounidense, George W. Bush, debe aceptarlos hechos en la región (de Oriente Medio) y que el pueblo iraquí no quiere a los estadounidenses», afirmó el iraní.

    De esta forma, Ahmadinejad reaccionaba a las declaraciones de Bush, quien el sábado había insistido en que Irán «debe dejar de exportar el terrorismo y la comunidad internacional ha de mostrarse firme en su decisión de seguir aislando a Irán hasta que aclare sus ambiciones nucleares».

    Irak e Irán estuvieron enfrentados en una sangrienta guerra que duró ocho años (1980-1988), causada por la invasión iraquí del país vecino, en la que más de un millón de personas perdieron la vida, pero que finalmente no alteró el trazado original de la frontera entre ambos Estados.

    Talabani dijo que «en absoluto» había discutido el espinoso tema fronterizo de Shat el-Arab, ni tampoco la controvertida presencia en Irak de la organización opositora iraní Muyahidín Jalq.

    Recientemente, Talabani señaló que consideraba nulo el Tratado de Argel, que delimita las fronteras terrestres y marítimas entre ambos países, en un gesto que fue rechazado por las autoridades iraníes. El tratado de Argel fue firmado el 6 de marzo de 1975, cuando en Irak gobernaba el partido Baaz del ex presidente Saddam Hussein y en Irán el régimen monárquico del Sha, Mohamad Reza Pahlavi.

    En cuanto al grupo Muyahidin Jalq, Talabani apuntó que es un asunto discutido anteriormente, aunque aseguró que procurarán resolver el tema en breve.

    Los Muyahidin Jalq o Combatientes del Pueblo son un grupo izquierdista que se opone desde principios de los años ochenta al régimen islámico chiita de Teherán y que contaban con la protección del régimen de Saddam.
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