Alemania desarticula su unidad militar de élite por sus vínculos con la extrema derecha

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El Ministerio de Defensa prepara una reforma del KSK, que ahora deberá responder a las Fuerzas Armadas, tras varios escándalos de militares con pertenencia a grupos extremistas y antiinmigración.

Alemania se dispone a iniciar una purga de su ejército con la disolución parcial de su unidad militar de élite anunciada este martes, tras varios escándalos sobre vínculos de algunos de sus miembros con la extrema derecha.

Esta unidad militarde élite, la KSK, "no puede continuar bajo su forma actual. Tiene que ser modificada en el interior e integrarse mejor en la Bundeswehr", las fuerzas armadas, según un informe del Ministerio de Defensa presentado el martes a los diputados y al que la agencia AFP tuvo acceso.

Las fuerzas especiales son acusadas de haberse separado demasiado del ejército, lo que favoreció la emergencia de "dirigentes tóxicos" y la difusión de "ideas extremistas", prosigue el informe.

De forma inmediata, la segunda compañía de la KSK será disuelta sin ser reemplazada. La unidad de élite sólo conservará por lo tanto tres compañías.

Creada por Alemania en 1996, bajo el modelo del Special Air Service (SAS) británico, la unidad de operaciones secretas está formada por unos 1.400 soldados de operaciones y apoyo logístico. Entre sus misiones figuran repatriar a los alemanes de zonas de guerra o en crisis, trabajos de inteligencia o entrenar a fuerzas aliadas.

La desaparición de 48.000 cartuchos y 62 kilos de explosivos de la KSK fue calificada de "preocupante" y "alarmante" por parte de la ministra de Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer, en una entrevista al diario Süddeutsche Zeitung.

"El muro de silencio se está rompiendo", aseguró la ministra.

Con el recuerdo del nazismo omnipresente, Alemania ha buscado desde el final de la Segunda Guerra Mundial tener un ejército irreprochable.

Varios miembros de la KSK fueron identificados como cercanos a círculos ultranacionalistas, algo muy preocupante en un contexto en el que las autoridades temen el resurgimiento del terrorismo de extrema derecha, contra migrantes, judíos y los responsables políticos que los apoyan.

En octubre volverá a revisarse la situación interna de las compañías restantes de la unidad. Si los miembros de la KSK "no escucharon esa primera salva de avisos, entonces abordaremos una reorganización" más amplia, advirtió la responsable.

Una serie de escándalos golpearon estos últimos años las fuerzas armadas en Alemania. Las primera alarmas en la KSK saltaron en abril de 2017, es una fiesta de despedida de uno de sus comandantes. Hubo saludos hitlerianos y se lanzaron cabezas de cerdo.

En enero, el Servicio de Contrainteligencia Militar alemán (MAD) anunció que 20 integrantes de la tropa de élite eran sospechosos de ser miembros de la extrema derecha, una proporción cinco veces superior que en la Bundeswehr.

En 2017, dos militares, uno de ellos Franco Albrecht, un oficial de 28 años, fueron detenidos por ser sospechosos de planear un atentado contra personalidades alemanas demasiado favorables, según ellos, a la inmigración.

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