Beirut y Riad (EFE, ANSA, DPA) - El pánico generado por el feroz ataque de Al-Qaeda contra occidentales en Arabia Saudita pareció extenderse ayer, cuando se conoció un informe de inteligencia británico sobre un ataque «espectacular» contra intereses petroleros en el reino wahabita. En este marco, el ministro de Energía de Qatar, Abdullah Bin-Hamad Al-Attiyah, quien representa a uno de los principales países productores de petróleo, admitió que «por primera vez el mundo se acerca al máximo de su capacidad productora de crudo» y consideró que una cuarta parte del actual precio del petróleo es atribuible al «miedo».
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Distintos gobiernos occidentales y la dinastía wahabita de Riad temían ayer un nuevo atentado tras el ataque de Khobar, que causó entre 22 y 25 muertos de 10 nacionalidades diferentes. Varios países, entre ellos Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Australia, advirtieron a sus ciudadanos acerca de los riesgos que corren en Arabia. La Casa Blanca «urgió a salir del país» a los 30.000 estadounidenses que habitan el reino.
La cancillería británica anunció temer la inminencia de nuevos atentados en Arabia Saudita. «Seguimos creyendo que los terroristas siguen determinados a perpetrar nuevos ataques en Arabia Saudita y que éstos podrían estar en su fase final de preparación», indicó el Ministerio de RelacionesExteriores británico. Según los medios de inteligencia de Londres, citados por el diario «The Times»,Arabia Saudita está amenazada por «un ataque espectacular» que podría golpear dentro de poco a un sitio petrolero muy importante o bien el puente que enlaza a ese país con el archipiélago de Bahrein, precisó el diario monárquico.
• Campaña activa
«Nuevos ataques son sin duda alguna posibles, y yo iría más lejos, probables», confirmó el embajador británico en Riad, Sherard Cowper-Coles. «Hay una campaña terrorista activa aquí y sabemos que los occidentales son blancos, como lo son los miembros del régimen y las fuerzas de seguridad», añadió.
En declaraciones a la prensa tras arribar a la capital libanesa para participar en la reunión extraordinaria que celebra pasado mañana la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el ministro catarí Al-Atiyyah dijo: «Mi punto de vista es que no hay escasez» de crudo, y señaló que actualmente «la mayoría de los países» de la OPEP produce prácticamente al máximo de su capacidad, entre ellos el suyo, Qatar, que bombea 800.000 barriles de crudo al día.
«Todos saben que es limitada la capacidad» de producción y «por primera vez, el mundo casi produce al máximo», pero la oferta actual es suficiente para cubrir la demanda, según el ministro. Al Attiyah rehusó vaticinar cuál será el resultado de la reunión de la OPEP, centrada en una propuesta de Arabia Saudita para aumentar la oferta del grupo en 2,5 millones de barriles diarios (mb/d). El funcionario catarí advirtió que la OPEP puede responder con un aumento de la oferta hasta el máximo de su capacidad, pero nada puede hacer frente a factores que escapan a su control, como «los miedos y los especuladores». Evaluó que el precio del crudo sin la inflación del miedo debería rondar los 28 dólares por barril. Argumentó que el nivel actual de los precios, cercano a los 40 dólares por barril, no es de interés de los productores: la ventaja que se obtiene con precios demasiado altos «es corta», ya que éstos frenan el crecimiento económico y con ello también la demanda.
La preocupación se potenció por el ataque contra el barrio privado El Oasis, a 400 kilómetros de Riad, que alberga a ejecutivos occidentales, y que fue reivindicado por Al-Qaeda en dos comunicados y un mensaje sonoro atribuido a su jefe, Abdel Aziz Al Muqrin, aparecidos en sitios de Internet islamistas, que prometían «limpiar la península arábiga de los infieles».
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