Una depresión tropical, que se encuentra en el sudoeste de Rangún, podría tornar en tifón en las próximas 24 horas, tras el desastre causado el 3 de mayo por el ciclón Nargis, mientras que representantes internacionales viajaron a Birmania para convencer a la junta militar de que permita las labores de socorristas extranjeros en el país.
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Unas 100.000 personas murieron y un millón quedó sin techo tras el paso de Nargis.
En ese contexto, el reporte del Centro para Alarmas de Tifones, una agencia usada por los entes gubernamentales estadounidenses, advirtió que aumentaron las posibilidades de formación de un ciclón tropical en las próximas 24 horas.
La depresión se encuentra a cerca de 30 millas náuticas al oeste-sudoeste de Rangún.
El comisario europeo para el Desarrollo, Louis Michel, visita hoy Birmania para convencer a la junta de que facilite la asistencia de socorristas internacionales a la población golpeada por Nagris.
A su vez, el primer ministro tailandés, Samak Sundaravej, partió hoy desde Bangkok con el mismo objetivo que Michel.
Washington, Londres y el secretario general de ONU, Ban Ki-Moon, pidieron al gobierno de Bangkok encabezar una mediación ante la junta que mantiene un control absoluto sobre la distribución de las ayudas internacionales.
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