26 de septiembre 2003 - 00:00

Alivio: no lapidarán a la madre acusada de adúltera

Katsina, Nigeria (ANSA, EFE, AFP) - En un fallo que fue celebrado unánimemente por la comunidad internacional, la Justicia nigeriana absolvió ayer a Amina Lawal, de 31 años, quien había sido condenada a la pena de muerte mediante lapidación, acusada de adulterio por haber tenido una hija luego de haberse divorciado de su marido, con el cual había tenido dos hijos.

La decisión de la Justicia nigeriana dio por finalizado el largo calvario que sufrió Lawal, cuya lapidación decidió un juez en marzo de 2002, mediante una sentencia que ahora dejó sin efecto un tribunal islámico de Bajori, en el norte de Nigeria.

«Finalmente, terminó», susurró Amina, de 31 años, llorando y abrazando a su hija de un año y medio, después de la lectura de la sentencia del juez Ibrahim Maiangwa, que definió su condena a muerte como una decisión «completamente equivocada»
.

Inmediatamente irrumpieron los aplausos de los numerosos observadores internacionales que viajaron hasta Nigeria desde todas partes del mundo para seguir el proceso de apelación.

El tribunal de Katsina State, en el norte del país, absolvió a Lawal, pese a no existir unanimidad entre los cinco jueces del panel que revisó la sentencia dictada en marzo de 2002.

La fiscalía sin embargo no renunció a la condena: «La apelación de Amina tuvo éxito. Ahora tengo tres meses de tiempo para estudiar la sentencia y apelar si existen las condiciones», declaró Isa Bature, responsable de la oficina pública del Ministerio de Estado de Katsina
.

La Corte, desde las primeras horas de la mañana, había sido rodeada por unos 30 policías armados y sitiada por la prensa y un grupo de activistas comprometidos en la defensa de los derechos humanos.

Amina, una campesina de 31 años, analfabeta y desocupada, después de divorciarse del hombre con el que tuvo dos hijos, tuvo una hija con otro que le prometió casarse con ella pero que luego la abandonó
.

La audiencia de apelación fue postergada en tres oportunidades, lo que permitió que tomara fuerza el movimiento internacional que reivindicaba la absolución de la mujer. Miles de cartas y de mensajes electrónicos llegaron a manos de las autoridades de Nigeria, como había ocurrido en el caso de Safiya, la mujer protagonista de un caso similar a la que también se le concedió la gracia.

El veredicto le dio la razón al presidente nigeriano
Olusegun Obasanjo, quien había asegurado que Amina no sería ajusticiada.

Dejá tu comentario

Te puede interesar