Antes del anuncio público, Obama ordenó iniciar el plan militar sobre Afganistán
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Barack Obama.
Ya había cerca de 35.000 soldados estadounidenses en Agfanistán cuando Obama asumió sus funciones, ahora suman aproximadamente 68.000 después de un primer aumento de efectivos en febrero. Si despliega 30.000 hombres más, el contingente se habrá triplicado bajo su mandato.
Se trata probablemente de la decisión más difícil de su gobierno. Aunque Obama heredó esta guerra, será en lo sucesivo su problema y, según el experto en ciencias políticas Peter Woolley, "hay mucho más que perder que ganar". "Para una salida que sea favorable para los estadounidenses en Afganistán, serán necesario años... e incluso no es evidente que vaya a ser favorable; esto no tendrá nada que ver con la conquista de Alemania de 1945", agregó.
Pero si la solución no le favorece, el nombre de Obama, quien hizo de Afganistán "una guerra necesaria" después de años de descuido en favor de Irak, será asociado con este fracaso.
Obama se estuvo poniendo de acuerdo durante tres meses con sus generales, ministros y consejeros. El domingo hizo sus últimas consultas antes de informarles sobre su decisión.
Antes de su discurso del martes, también hablará con dos actores esenciales en la aplicación de su estrategia: los presidentes afgano, Hamid Karzai, y paquistaní, Asif Ali Zardari.
Simultáneamente seguían las intensas consultas en el Congreso.
Con los legisladores, incluidos los demócratas, Obama enfrenta el escepticismo cada vez mayoritario de los estadounidenses frente a la necesidad de una guerra, que lejos de acabarse después de más de ocho años, conoció en 2009 su período más mortífero para los soldados y los habitantes afganos.




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