Aprobó EE.UU. ayuda extra por u$s 51.800 millones
Todo indica que el fin de semana podrían aparecer cientos o miles de cadáveres en los estados afectados por el huracán Katrina. Las consecuencias del ciclón se extienden a la política de EE.UU. George W. Bush, criticado por el tardío operativo de rescate de las víctimas, descendió al piso histórico de popularidad, según las últimas encuestas. Pero los adversarios del republicano no deberían cantar victoria. Aunque la Casa Blanca parece pagar costos políticos, lo cierto es que ya está en marcha un gigantesco operativo de asistencia del que sólo EE.UU. es capaz. Ayer, Bush consiguió que el Congreso autorizara una partida extra de u$s 51.800 millones. No sería la primera vez que, mientras la prensa escrita se empecina en cuestionar al presidente, la opinión pública, finalmente, toma otro rumbo.
-
Israel atacó objetivos de Hezbolá en Líbano en medio de las conversaciones entre EEUU e Irán
-
La NASA celebró el éxito de Artemis II: "Es el inicio de una nueva era en la exploración espacial"
George W. Bush
Katrina también provocó un incremento del pesimismo sobre el rumbo de los EE.UU., ya que una mayoría de 53% de los encuestados opina que el país avanza en mala dirección frente a 42% que asegura que está bien encaminado. Sólo un tercio de los encuestados, 32%, piensa que la administración actuó bien tras la catástrofe, frente a 66% que califica de negativa su respuesta.
En este contexto, los demócratas extreman su oposición al gobierno. Según denunciaron varios legisladores, la comisión que investigará la gestión de la crisis desatada por el huracán terminará blanqueando los errores cometidos por la administración Bush.
«Los demócratas de la Cámara de Representantes no participarán en una impostura que es sólo el último ejemplo de la manera en la que los parlamentarios republicanos son los zorros que cuidan el gallinero del presidente», advirtió la líder de los demócratas en la Cámara baja, Nancy Pelosi.
«Cuando enfrentamos una situación similar después del 11 de setiembre (de 2001), los demócratas y republicanos nos pusimos de acuerdo para establecer una comisión independiente» para investigar los errores de inteligencia que desembocaron en los ataques terroristas contra Washington y Nueva York, añadió el líder de la minoría en el Senado, Harry Reid.
«Una investigación de la administración republicana por un Congreso controlado por los republicanos es como si un jugadorfuera el árbitro de sus propiasjugadas», consideró el senadordemócrata, quien se declaró «seriamente preocupado sobre si la (comisión) propuesta dará a los estadounidenses las respuestas que merecen».
El vicepresidente Dick Cheney, en visita en Mississippi, defendió la comisión especial. «No hay ningún motivo para que no pueda hacer un buen trabajo de control (de la acción gubernamental) y revisar lo que pasó; estamos todos de acuerdo en que es necesario e importante», indicó.
Los presidentes de las dos Cámaras del Congreso, el representante Dennis Hastert y el senador Bill Frist, habían anunciado el miércoles el lanzamiento de una comisión bipartita para investigar la gestión de la crisis, pero integrada por más legisladores republicanos que demócratas. Frist y Hastert dijeron que la comisión conjunta presentará su informe a más tardar el 15 de febrero.




Dejá tu comentario