26 de julio 2007 - 00:00

Apuesta política fuerte a figura de perfil opositor

Brasilia (EFE) - Abogado y jurista, Nelson Jobim llegó a ser citado el año pasado como uno de los posibles candidatos de la oposición para arrebatarle la presidencia a Luiz Inácio Lula da Silva, quien finalmente resultó reelegido.

Jobim, ex ministro de Justicia y ex presidente del Supremo Tribunal Federal, renunció a su cargo en el máximo tribunal del país poco antes de expirar el plazo máximo para poder disputar las elecciones presidenciales de octubre de 2006.

En la época no negó que aspiraba a que el centrista Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), la mayor fuerza electoral del país, lo postulara como candidato. Los dirigentes de esa agrupación, sin embargo, negociaron una alianza con Lula y convirtieron al partido en la principal fuerza de apoyo del gobierno en el Congreso.

Jobim, entonces, fue señalado como posible compañero de fórmula de Lula, lo que no se concretó.

El actual jefe de Estado nunca ocultó el deseo de incluir a Jobim, un hombre de prestigio, en su gabinete como forma de fortalecer la alianza con el PMDB, pero el propio jurista rechazó en anteriores oportunidades la invitación para asumir el Ministerio de Defensa.

Jobim recién aceptó el cargo ayer, una semana después de la mayor tragedia aérea en la historia de Brasil, y tras una reunión en la presidencia en la que recibió carta blanca para hacer frente a la actual crisis en la aviación civil. Su llegada al gabinete supone para el oficialismo la entrega de una cartera clave a un hombre de perfil crítico, un modo de atemperar las presiones opositoras sobre el gobierno.

Jobim fue diputado por el PMDB, y ministro de Justicia durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002). Tiene, además, estrechos vínculos con el actual gobernador de San Pablo, José Serra, que es uno de los principales líderes de la oposición.

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