Washington (EFE) - El presidente estadounidense, George W. Bush, apuntó hacia la organización terrorista Al-Qaeda como la posible responsable de los atentados perpetrados en Arabia Saudita, que causaron una cantidad aún no exacta de muertos. Mientras el vicepresidente norteamericano, Dick Cheney, informó que los fallecidos eran 91, el gobierno saudita dijo oficialmente que los muertos eran 29, entre ellos siete estadounidenses y los nueve kamikazes que habrían participado de la operación.
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En declaraciones hechas desde la localidad de Pierce City, en Missouri, asolada por los tornados de la semana pasada en la zona, Bush indicó que «no puedo decir con total seguridad que se trata de Al-Qaeda, pero no me sorprendería que lo fuera».
«Estos actos despreciables fueron perpetrados por asesinos cuya única fe es el odio y Estados Unidos los encontrará y les hará aprender el significado de la Justicia de EE.UU.», prometió Bush. El presidente dijo que «la lucha continuará».
Los ataques, cometidos por varios terroristas suicidas se produjeron horas antes de la llegada a la capital saudí del secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell, en el marco de su gira por varios países de Oriente Medio. Por otra parte, la empresa contratista del Pentágono, Northrop Grumman, informó que nueve de los muertos durante las explosiones eran empleados de la compañía. «Una instalación residencial y de oficinas utilizada por los empleados de Vinnell Arabia fue uno de los tres complejos atacados», dijo la compañía en un comunicado.
Según la empresa, de los nueve empleados de Vinell muertos, «siete eran ciudadanos estadounidenses y dos eran ciudadanos de las Filipinas. Algunos empleados de Vinnell resultaron heridos y fueron llevados a hospitales del área y otros han sido tratados y dados de alta. Quince permanecen hospitalizados, dos en condiciones serias».
No se revelaron aún las identidades de los muertos o heridos. Northrop agregó que un pequeño grupo de familias de los empleados también vivían en el complejo, pero que ninguna resultó herida. Vinnell, que es contratada por el ejército estadounidense para entrenar a la Guardia Nacional Saudita, emplea a unas 800 personas en Riad.
• Envio
El FBI (policía federal de EE.UU. con atribuciones antiterroristas) enviará un equipo de expertos a Riad, tal como suele hacer en estos casos, para colaborar con las autoridades saudítas en la investigación.
Los atentados, los primeros contra objetivos de EE.UU. y occidentales luego de la guerra contra Irak, se produjeron después de que Washington advirtiera a sus ciudadanos que evitaran viajar a Arabia Saudita ante el incremento del peligro de ataques contra ciudadanos e intereses estadounidenses. Además, Washington redujo al ínimo su personal diplomático.
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