Asia: la red oculta de Al-Qaeda
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•Un nuevo tipo de objetivo
•Asunto de familia
Tenggulun es un lugar muy religioso. En 1992, dos hermanos de Ali Ghufron y Amrozi fundaron allí una escuela para instruir a los jóvenes locales en el wahabismo, una de las versiones más extremadamente ortodoxas del Islam.
De los 13 hermanos que componen su familia, Amrozi había sido el quinto y se comportaba como la oveja negra. Casi todos sus hermanos se graduaron de escuelas religiosas, pero Amrozi nunca pasó del tercer nivel de la escuela secundaria. Más que por los estudios, Amrozi se destacó por pasearse por Tenggulun con sus queridas y ruidosas motocicletas.
Amrozi admiraba a Ali Ghufron, quien tenía dos años más que él y era el miembro más devoto de la familia. En los años '70, Ali Ghufron con sus hermanos Ali Imron y Amin Jabir dejaron Tenggulun para trasladarse 400 kilómetros hacia el este, a Ngruki, donde estudiaron en una escuela fundada por Abubakar Ba asyir, un clérigo musulmán a quien casi todos califican como el líder espiritual de JI. En la actualidad, Ba asyir se encuentra detenido, sospechoso de participar en una serie de atentados con bombas en Yakarta, la capital de Indonesia, en la Navidad de 2000. A mediados de los '80, Ali Ghufron fue a estudiar a Malasia, y varios años después, Amrozi fue tras él. Ali Ghufron se había integrado con un grupo de compatriotas indonesios que vivían en Malasia y seguían el liderazgo de Abukakar y su mentor Abdullah Sungkar, con quien compartía la pobreza y un estilo de Islam militante.
Amrozi siguió a su hermano hasta el pueblo de Ulu Ti am, ubicado en Johor, un estado del sur de Malasia. Por entonces, Ali Ghufron era conocido como Mukhlas, y era un espetado maestro en una madrasa (escuela religiosa). Amrozi temió que su falta de piedad religiosa disgustara a Mukhlas. Según explica el general indonesio I Made Mangku Pastika, que encabeza la investigación, Amrozi comenzó a rezar cinco veces por día y a leer el Corán todas las noches. Cuando sintió que estaba listo para que su hermano lo viera con buenos ojos, fue traído a una escuela islámica cerca del diminuto asentamiento de Sungei Ti am. Entre los que se reunieron allí estaban, según los funcionarios de inteligencia regionales, Abubakar, Sungkar (quien murió por causas naturales en 1999), Mukhlas y Hambali. Los cuatro hombres utilizaron la madrasa como base para reclutar a sus primeros discípulos. Uno de ellos fue Amrozi.
•Los dos hermanos
En 1995, Amrozi fue enviado a casa y abrió un garaje público. Los vecinos dicen que era un hombre cambiado, que siempre estaba vestido con túnicas religiosas y había dejado de lado los jeans que solía utilizar. En 2000, según la policía, Samudra se acercó a Amrozi para pedirle que lo ayudara a obtener explosivos para utilizar en el conflicto entre musulmanes y cristianos que por entonces había estallado en la ciudad indonesia de Ambon.
Mientras tanto, su hermano mayor había estado incluso más ocupado. Pasó un tiempo en Singapur reclutando a un grupo para hacer una investigación sobre posibles objetivos terroristas. Para ello, según la policía de Singapur, Mukhlas utilizó a sus parientes. Uno de ellos fue su cuñado Hashim Bin Abbas, arrestado en enero de 2000. Sus planes se vieron frustrados cuando un grupo de radicales islámicos asociados con Hambali cometieron una torpeza en un robo a un banco en las afueras de Kuala Lumpur. Dos de ellos murieron y uno fue capturado. La policía malaya, sorprendida, comenzó a armar el rompecabezas del Islam militante. Hubo más edadas y arrestos, y esto llevó a la policía a la madrasa de Sungei Ti am, que fue cerrada en mayo de 2001.
Mukhlas, prevenido de antemano, había escapado hacia Tenggulun. A fines de 2001, según funcionarios de la policía e inteligencia, viajó junto a Hambali a Afganistán.
Muhklas y Hambali, dice Rohan Gunaatna, autor de un revelador trabajo sobre Al-Qaeda, tienen un estilo similar. Ambos son hombres muy experimentados, hablan poco y demuestran sus pensamientos a través de acciones . Son igualmente despiadados: delegan las tareas más peligrosas a sus subordinados, amigos o familiares. Entre los 19 muertos por las 15 bombas que estallaron en Yakarta el 24 de diciembre de 2000, había tres hombres de Hambali.
Amrozi se encontró con Samudra varias veces en agosto y setiembre de este año para hablar de Bali, según su confesión a la policía indonesia. Samudra le dijo a Amrozi que enviaría dinero. Amrozi compró la camioneta y los químicos para preparar las bombas y los envió por ferry a Bali. Cuando él, Samudra y varios integrantes del equipo de planeamiento se reunieron en la isla, a Amrozi se le recordó su lugar en la cadena de mando. "En un momento pregunté dónde se suponía que debía llevar el coche y los explosivos", comenta Amrozi. "Pero (Samudra) me dijo que ése ya no era asunto mío."
Después de las bombas de Bali, el grupo se dispersó. Amrozi fue arrestado rápidamente, pero Samudra logró escapar de la policía durante cinco semanas. Sin embargo, la última tecnología necesita apenas unos segundos para rastrear una llamada, y el 21 de noviembre la policía detectó la posición de Samudra y arrestó a dos de sus guardaespaldas. Ellos revelaron que su jefe planeaba abordar un autobús e irse en un ferry hacia Pekanbaru, en la isla de Sumatra. Dos policías subieron al autobús por la puerta trasera y arrestaron a Samudra. La policía indonesia dice que luego confesó ser el principal organizador de los atentados con bombas en Bali. Samudra dijo que una de las bombas que estallaron en Kuta era una bomba mártir, llevada por un hombre llamado Iqbal. De comprobarse esto, el de Kuta sería el primer ataque suicida con bombas en el sudeste de Asia.
Fuentes de inteligencia regionales han informado a "Time" que la policía tiene pocas pistas sobre dónde se encuentran tres de los sospechosos más importantes de los ataques de Bali. Sus identidades aún no han sido reveladas oficialmente, pero según fuentes de "Time", la lista estaría encabezada por alguien llamado Syafullah, de origen yemenita, un miembro importante de Al-Qaeda que aparentemente está involucrado en los ataques de 1996 a las barracas del ejército estadounidense en Dhahran (Arabia Saudita) que dejó un saldo de 19 soldados muertos. Syafullah sería el nexo directo entre JI y Al-Qaeda que los investigadores sospechan, pero no han podido corroborar. También se busca a un malayo llamado Zubair, que luchó en Afganistán a fines de la década del '80, y a un indonesio llamado Syawal, casado con la hija de Sungkar.
Ahora Amrozi se encuentra detenido en Bali, y se enfrenta a una posible pena de muerte. Aunque no muestra ningún tipo de remordimiento. En una conferencia de prensa de la policía, Pastika, el investigador encargado del caso, les transmitió a los familiares de Amrozi su arrepentimiento por el problema que ha causado. Con respecto a sus víctimas, Amrozi no tenía nada que decir salvo que lamentaba haber matado a tan pocos estadounidenses.




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