11 de agosto 2004 - 00:00

Atenas, vigilada como nunca

Atenas, vigilada como nunca
Atenas - Se puede decir que hasta el 29 de agosto, cuando finalicen los Juegos Olímpicos que se inician hoy, ni una mosca podrá volar en Atenas sin que su rastro sea registrado por el sistema de seguridad. Casi 300 cámaras ultramodernas en circuito cerrado localizadas en diferentes calles y avenidas de la capital griega, tres helicópteros en permanente sobrevuelo y hasta un zepelín calificado por la prensa local como el «Gran Hermano», forman parte del sistema de vigilancia antiterrorista que insumió un costo de 1.200 millones de euros. El operativo incluye docenas de misiles Pac 3, de última tecnología, emplazados en tres bases en Atenas, una de ellas en plena Villa Olímpica. Para la ceremonia de apertura oficial de los Juegos que se llevará a cabo el viernes está prevista la participación de 70.000 agentes de segurida d. La Guardia Costera, que custodiará a varios cruceros apostados en el puerto ateniense que funcionarán como hoteles, actuará en conjunto con buques de guerra de diversos países de la OTAN.

Otras 700 cámaras de alta definición y capacidad infrarroja que fueron instaladas en diferentes sitios clave, brindarán imágenes que serán procesadas en once furgonetas apostadas en diferentes puntos de Atenas y otras ciudades olímpicas. Las cámaras tienen adosados micrófonos, cuyo registro será decodificado en texto, que a su vez será analizado on line en busca de términos sospechosos. Sólo el sistema de filmación, provisto por la empresa estadounidense Science Applications International Corp., tuvo un costo de 312 millones de dólares.

Uno de los componentes que ya llegó a hartar a muchos atenienses es el enorme zepelín de 61 metros de longitud.
La nave, presente en el cielo de Atenas (ver foto, en la que aparece sobre la Acrópolis), hace sentir a no pocos habitantes de la capital griega que están bajo la mirada del «Gran Hermano», el todopoderoso y ubicuo régimen que todo lo ve en el libro «1984», de George Orwell. La diferencia es que en este caso, la capacidad de verlo todo desde el cielo obedece a la necesidad de prevenir actos terroristas y no a la voluntad totalitaria denunciada por el autor británico.

• Sensores

El zepelín griego lleva una batería de sensores de alta tecnología que van desde cámaras espías hasta detectores de agentes químicos.

El zepelín griego lleva una batería de sensores de alta tecnología que van desde cámaras espías hasta detectores de agentes químicos. Activistas que dicen proteger los derechos civiles dieron rienda suelta a su imaginación destructiva en diferentes foros de discusión y propusieron ideas como soltar palomas y flamencos para «hacerlo bajar», utilizar espejos para cegar a cámaras y pilotos, o -más drásticos- liberar globos de helio para incendiarlo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar