Aunque gane habrá más denuncias contra Lula
-
Bill Gates declarará ante el Congreso de EEUU por su vínculo con Jeffrey Epstein
-
Irán celebró una "gran victoria" tras el alto al fuego con EEUU y avisó: "Tenemos la mano en el gatillo"
Fernando Henrique Cardoso y Geraldo Alckmin ayer, al compartir
un acto de campaña en San Pablo. La oposición socialdemócrata
asegura que no dará tregua a Lula da Silva en la
investigación de los últimos escándalos de corrupción por más
que sea reelegido con un gran número de votos.
Los líderes oficialistas manifiestan su preocupación por la posibilidad de que la agitación se prolongue y complique la tarea de gobernar.
«Tengo la convicción de que, quienquiera sea el vencedor, oposición y gobierno tienen que conversar serenamente sobre el futuro del país, particularmente sobre la reforma política y la aprobación del Presupuesto», dijo el ministro de Relaciones Institucionales, Tarso Genro, en una entrevista publicada por el diario «O Globo».
«No creo que Alckmin trate, después de las elecciones, de desestabilizar el proceso político», añadió.
Para la consultora Congreso en Foco, las declaraciones de Alckmin «aumentan los temores de que, en caso de ser reelecto, el presidente tenga que enfrentar una 'tercera vuelta', es decir, una serie de acciones articuladas por la oposición para mantener a Lula y sus aliados bajo fuego cruzado». Esa estrategia podría «dificultar la gobernabilidad, principalmente en la aprobación de leyes en el Congreso», añade el análisis.
En la primera vuelta, Lula obtuvo 48,6% de los votos, y Alckmin 41,6%.
Mientras, la campaña siguió ayer transcurriendo por dos vías, la política y la policial, tal como ocurre desde la detención dos semanas antes de la primera vuelta del 1 de octubre de dos personas vinculadas al PT con 800.000 dólares, presuntamente destinados a comprar informes comprometedores para Alckmin.
El caso provocó la caída del presidente del PT, Ricardo Berzoini, y de varios miembros de la campaña de Lula. Las últimas denuncias pusieron en la mira a otro allegado del jefe de Estado.
En relación con el « Dossiergate», la policía interrogó ayer a un empresario vinculado al PSDB, quien denunció que las personas que elaboraron el informe contra Alckmin y el gobernador electo de San Pablo, José Serra, también tenían otro, igual de falso, con acusaciones contra Aloizio Mercadante, quien el pasado día 1 fue candidato del PT a esa gobernación.
El empresario Abel Pereira dijo en rueda de prensa que Luiz Antonio Vedoin le ofreció una carpeta contra el PT, en la que líderes de ese partido aparecían implicados con una mafia acusada de cometer millonarios fraudes contra el Estado con la venta de ambulancias.
Pereira es investigado por su posible participación en ese fraude, que tiene como hilo conductor de la investigación a una empresa propiedad de Vedoin, que era la que vendía las ambulancias al Estado valiéndose de sus relaciones políticas y de créditos que le eran concedidos irregularmente por el Congreso.



Dejá tu comentario