Madrid («El Mundo», AFP) - Ayer se vivió como una catástrofe en filas del oficialismo español la peor noticia sobre popularidad presidencial en siete años. Por primera vez desde antes de la asunción de José María Aznar (Partido Popular, PP) en 1996, el socialismo (PSOE) es el partido con más intención de voto, lo que revela que el apoyo dado por algunos líderes europeos a la política de la Casa Blanca contra Irak, en contra de la opinión mayoritaria de la población, comienza a amenazar la popularidad de gobiernos que contaban con amplio consenso.
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Así lo reflejó una encuesta realizada por el diario «El Mundo» en plena efervescencia de la crisis de Irak y después de que millones de personas inundaran las calles de España en contra de la posición del gobierno. En los próximos meses la posición gubernamental podría empeorar si los resultados de la guerra derivan en una catástrofe humanitaria y si además, tropas españolas participan en el conflicto.
Por lo pronto, otra demostración opositora se vivió ayer con una masiva manifestación en Madrid, calculada en 200.000 personas y en su mayoría gallegos, que bajo la consigna «Nunca mais» protestaron contra la respuesta del gobierno a la contaminación petrolera causada por el Prestige.
Hace un año, la ventaja del PP, que desde 1996 había logrado mejorar los números de la economía y el desempleo y ordenar las cuentas dejadas por Felipe González, era de casi 10 puntos, y hace unos meses la duda era si los populares tendrían que gobernar en 2004 solos o en compañía de otros.
Ahora, la expectativa es saber por cuánto puede ganar el partido liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, el candidato a jefe de gobierno socialista.
La ventaja para los socialistas es de 1,7 puntos. Hace un mes, el PP ganaba por 2,9 puntos, y al menos había conseguido frenar el acercamiento del PSOE de los últimos sondeos sobre la base del slogan «Menos impuestos y más seguridad».
El PP quedó en situación equivalente a la del petrolero Prestige: hundido y perdiendo. La intención de voto del PP es ahora de 38,5%, lo que supone un descenso de 3,1 puntos en los últimos 30 días. Aznar se va oficialmente en las elecciones generales de 2004, pero a este paso el sucesor heredará sólo deudas. Las malas perspectivas limitan notablemente la capacidad de maniobra de Aznar en la sucesión. El anticipo clave será el 25 de mayo, fecha de las elecciones autonómicas y municipales. Los dirigentes del PP reparten ánimos entre los suyos con el argumento de que la política nacional, y más aún la internacional, no tiene reflejo en las elecciones locales.
Al menos, dicen, en las localidades pequeñas y en los lugares donde haya candidatos potentes que coloquen su cartel electoral por encima de Irak o de catástrofes ecológicas.
Si los resultados no son los esperados, Aznar difícilmente podrá mantener su calendario de designar en setiembre a su sucesor. En el PSOE todo es alegría.Ya están por encima y subiendo, algo inimaginable luego del lastre dejado tras más de diez años de gobierno de Felipe González. La oposición de Rodríguez Zapatero, quien asumió su partido maltrecho en 2001, va dando resultados. Ya está en 40,2% en intención de voto, 6,1 puntos más si se lo compara con el apoyo que obtuvo en las últimas elecciones generales. Izquierda Unida sube 0,7 puntos con respecto a hace un mes y ya está en 5,6%, por encima de los resultados de marzo de 2000 y tras meses de prolongado descenso.
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