Roma - El papa Juan Pablo II saludó ayer en persona, con evidente dificultad en la voz, a los fieles reunidos en la Plaza San Pedro, en el primer Angelus desde su regreso al Vaticano, tras diez días de internación en el policlínico Gemelli, y aseguró que el actual tiempo de Cuaresma obliga al « recogimiento» y a la «penitencia».
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El pontífice agradeció al mundo que rezó por él durante su internación, tranquilizó a los fieles con su presencia acerca de su estado de salud y dio la bendición, pero sus colaboradores debieron ayudarlo a leer el mensaje. Informate más
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