Roma - El presidente italiano, Giorgio Napolitano, recibió ayer al futuro primer ministro, Silvio Berlusconi, en una reunión fuera de agenda. El inesperado encuentro significó una alteración del mecanismo habitual de constitución del nuevo gobierno, en el que el presidente se reúne con los jefes de los grupos políticos del Parlamento recién electo, los presidentes de las dos cámaras y sus predecesores en la jefatura del Estado. Los dos líderes conversaron durante 40 minutos en el Palacio presidencial del Quirinale en Roma.
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