Berlusconi supera una prueba clave para la continuidad de su mandato
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El primer ministro italiano se sometió a una prueba de confianza ante la Cámara de Diputados.
"Todo lo demás puede ser debatido y mejorado", aseguró Berlusconi, en relación al disenso interno en la coalición.
El jefe de gobierno también prometió presionar con reformas a la justicia, aunque no brindó detalles sobre el tema que es uno de los motivos centrales de disputa entre él y Fini.
Sin embargo, Italo Bocchino, portavoz de la agrupación de Fini, aseguró que las reformas deben estar "en concordancia con lo que es legal".
Entre los repetidos desacuerdos entre ambos, Fini también acusó al premier y magnate de los medios de manejar el Pueblo de la Libertad como una "compañía privada".
Sin el apoyo de Fini y de sus seguidores agrupados en la nueva fracción Futuro y Libertad para Italia (FLI) -34 en la Cámara de Diputados y diez en el Senado-, Berlusconi ya no tenía mayoría asegurada.
Sin el apoyo de todos los hombres de Fini, Berlusconi no habría alcanzado la mayoría necesaria de 316 votos en la Cámara de Representantes.
De todas maneras, el resultado de la votación no le garantiza una verdadera calma a Berlusconi. Fini ya anunció que a partir de la semana próxima buscará transformar al FLI en un partido. Esto implica para "Il Cavaliere" la consolidación de una situación para él indeseada.
Con el FLI como partido, Fini y sus seguidores amenazan con convertirse definitivamente en el fiel de la balanza.
La agria disputa entre los ex aliados durante los últimos meses dominó los reportes de la prensa y gran parte del debate político a expensas de lo que los críticos -incluyendo a la oposición de centroizquierda, los sindicatos y a la Iglesia católica- aseguran son temas más urgentes que enfrenta el país.
Estas voces críticas apuntan que debe prestarse más atención a la marcha lenta de la economía y el creciente desempleo.


