25 de febrero 2003 - 00:00

Blair: El desarme es cuestión de voluntad y no de tiempo

El primer ministro británico, Tony Blair, advirtió hoy a Alemania, Francia y Rusia de que el desarme de Irak no es una cuestión de tiempo "sino de voluntad" y pidió a Saddam Hussein "un cumplimiento al cien por cien" de la resolución 1441 de la ONU.

"Detesto su régimen, pero, incluso ahora, puede salvarlo si cumple con las demandas de la ONU", afirmó Blair ante la Cámara de los Comunes, que este miércoles votará sobre la posición oficial británica en la crisis iraquí y puede ser escenario de una revuelta laborista.

Blair negó que tenga "prisa" por ir a la guerra y reiteró en varias ocasiones que el régimen de Saddam Hussein lleva doce años desafiando a Naciones Unidas.

"No quiero la guerra ni creo que nadie en esta Cámara quiera la guerra, pero un desarme pacífico sólo puede ocurrir con una cooperación activa" por parte del presidente iraquí, afirmó el primer ministro en un caldeado debate parlamentario.

Tony Blair aseguró que el voto sobre la segunda resolución de la ONU que auspician el Reino Unido, EEUU y España, cuyo borrador fue presentado este lunes, "ha sido retrasado" dos semanas para dar tiempo a Irak a que se desarme.

A la vez, el jefe del Gobierno británico desestimó la respuesta a ese proyecto presentada por Francia, Alemania y Rusia, que en un memorando han promovido el aumento del número de inspecciones y han pedido más tiempo para facilitar una solución pacífica.

Los inspectores, dijo, "no son una agencia de detectives" y es "absurdo" que puedan encontrar armas sin la cooperación iraquí "en un país del tamaño de Francia o España".

"La cuestión no es el tiempo, sino la voluntad. Si (Saddam) quisiera cooperar de verdad, entonces los inspectores tendrían hasta julio y más allá de julio, todo el tiempo que quieran. Pero, si no quiere cooperar, entonces el tiempo no ayuda", agregó Blair.

Francia, Rusia y Alemania han reclamado más tiempo para las inspecciones de desarme en Irak y han apostado por reforzarlas para aumentar su eficacia, mientras España, EEUU y el Reino Unido mantiene en su nueva propuesta de resolución que el líder iraquí no ha aprovechado su última oportunidad para desarmarse.

El primer ministro británico aseguró que "en las próximas semanas trabajaremos para volver a unir a la comunidad internacional", después de las divisiones creadas por la crisis iraquí en la ONU, la OTAN y la Unión Europea (UE).

Según dijo ante los Comunes el jefe del Gobierno británico, existe todavía la posibilidad de una solución pacífica, pero se precisa "un cumplimiento del cien por cien" con las demandas de Naciones Unidas por parte de Saddam Hussein.

El Reino Unido ha enviado 40.000 soldados al Golfo Pérsico en previsión de una posible guerra contra Irak liderada por Estados Unidos y ha sugerido que el plazo que le queda a Saddam para desarmarse es de quince días.

Este miércoles está previsto que la Cámara de los Comunes vote sobre la posición oficial británica en la crisis iraquí, rechazada por la inmensa mayoría de la opinión pública y muchos de los correligionarios laboristas del primer ministro.

Se calcula que entre 80 y 100 de los 410 parlamentarios laboristas pueden votar en contra de la posición de Tony Blair.

Existía hoy una gran expectación por escuchar al primer ministro británico, cuyos niveles de popularidad han ido cayendo en este país hasta su nivel más bajo en años por apoyar la postura de Estados Unidos en el problema iraquí.

En el debate, Blair fue apoyado por los diputados conservadores, que, desde el comienzo de la crisis, han sido -paradójicamente- los mejores aliados del primer ministro en una posición que, según él mismo ha admitido, puede costarle su carrera política.

Aunque no ha sido confirmado por Downing Street, Blair podría entrevistarse hoy mismo en Londres con el general Tommy Franks, comandante en jefe de las tropas estadounidenses en Oriente Medio y quien se encargaría de dirigir una campaña militar contra Irak.

El jefe del Gobierno británico, que lleva meses de frenética actividad diplomática, tiene previsto reunirse también hoy con el rey Abdalá de Jordania y con el ministro alemán de Exteriores, Joschka Fischer, muy crítico con la posición británica sobre Irak.

El próximo jueves, el primer ministro viaja a Madrid para entrevistarse con el presidente del Gobierno español, José María Aznar, su aliado en esta crisis.

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