13 de julio 2004 - 00:00

Blair, osado: eliminará 104.000 empleos públicos

El primer ministro, Tony Blair, quien participó de una maratón en Buckinghamshire el 9 de julio pasado, emprendió un drástico ajuste para ahorrar 40.000 millones de dólares anuales.
El primer ministro, Tony Blair, quien participó de una maratón en Buckinghamshire el 9 de julio pasado, emprendió un drástico ajuste para ahorrar 40.000 millones de dólares anuales.
Londres (Reuters, EFE, ANSA) - En un intento por recuperar la iniciativa política y superar las recientes críticas a su gestión, el primer ministro británico, Tony Blair, lanzó ayer un ambicioso plan para incrementar el gasto social, que será financiado mediante la eliminación de más de 104.000 puestos de trabajo en el Estado.

El ministro británico de Finanzas, Gordon Brown, anunció ayer los planes presupuestarios para los próximos tres años, que incluyen el recorte de empleos burocráticos -una verdadera traición, en opinión de los sindicatos laboristas-para financiar gastos en salud y educación.

En una presentación ante la Cámara de los Comunes, Brown detalló su previsión del gasto para 2005 a 2008, que comprende un aumento de la inversión en defensa, salud, educación, vivienda y ayuda internacional en detrimento de más de cien mil empleos.

El ministro, que sorprendió a los parlamentarios por la amplitud del recorte -superior en mucho a lo esperado-, justificó la pérdida de puestos de trabajo por la necesidad de ahorrar 40.000 millones de dólares anuales para invertir en servicios públicos básicos, como la seguridad social y el sistema educativo.

En total, el plan Blair-Brown prevé despedir a 104.150 empleados públicos, 84.150 en Inglaterra y 20.000 entre Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Otros 20.030 empleados públicos serán trasladados de Londres a otras regiones.

Además de las nuevas partidas sociales, el plan prevé también un incremento de casi 7% en el presupuesto de la cancillería para proteger a los empleados de los consulados y las embajadas británicas de eventuales ataques terroristas. Al mismo tiempo, el presupuesto de Defensa será aumentado en 12,5% hasta 2008, mientras que el de Seguridad Interna crecerá 110% en el mismo período.

• Indignación

La noticia fue recibida con sorpresa, indignación y duras críticas por los sindicatos, que la calificaron de «devastadora» y amenazaron de inmediato con convocar a huelga. Para los trabajadores de servicios públicos, nucleados en el gremio PCS, se trata de una « carnicería».

«Cuando este gobierno fue electo, aumentó los impuestos para financiar iniciativas como el 'New Deal'», afirmó el secretario del PCS, Mark Serwotka. «Ahora están usando la misma fuerza de trabajo para financiar sus políticas programáticas», agregó.

Pero el plan también fue criticado por algunos economistas. Si bien la suba del gasto será financiada con ahorros, algunos temen que el gobierno esté siendo demasiado optimista en sus perspectivas de ingresos fiscales.

Blair -un laborista moderno, que llevó al partido lejos del estatismo que lo había caracterizado hasta su irrupción en la política británica-busca recuperar su imagen tras recibir fuertes críticas -incluso dentro de su propio partido-por su respaldo a la invasión a Irak. Pero los analistas destacaron otro elemento: Brown es visto por muchos como un potencial rival para Blair dentro del laborismo, por lo que el protagonismo que le da el programa es seguido con atención.

Mientras, los observadores se mostraron divididos por el impacto que podría tener el plan, a un año de las elecciones.

Algunos ven en él un intento osado por dinamizar más la economía a expensas de la siempre mal vista burocracia. Pero otros, alineados con la visión conservadora, denuncian que éste es sólo otro intento del gobierno para generar un Estado más grande en base a ahorros falsos.

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