4 de noviembre 2002 - 00:00

Blancos ratificaron la decisión de irse

Montevideo (de nuestra agencia) - El directorio del Partido Nacional logró ayer el apoyo de la mayoría de la convención para respaldar su decisión de abandonar la coalición de gobierno, en medio de ásperos debates que confrontaban las dos posturas partidarias.

Se presentaron cuatro mociones, incluyendo una para mantenerse en los cargos de gobierno, pero una mayoría de 292 de los 500 convencionales apoyó romper la coparticipación y retirar a los cinco ministros del gabinete, aunque no adoptó decisión sobre el resto de los cargos.

La convención del Partido Nacional se reunió en la capital uruguaya para definir el destino de la coalición de gobierno, después de que el directorio blanco aprobara el pasado lunes una resolución para el retiro de los ministros, lo que termina con la gobernabilidad compartida acordada en 2000 con el Partido Colorado.

En tiendas coloradas existía firme expectativa, ya que preocupa que el alejamiento de los blancos pueda ser interpretado como un mayor debilitamiento del gobierno del presidente Jorge Batlle, que pese a las dificultades económicas exhibía un respaldo político y parlamentario de importancia.

El herrerismo del ex presidente Luis A. Lacalle, y Alianza Nacional, del senador Jorge Larrañaga, fueron los impulsores de la ruptura, que implica el alejamiento de los cinco ministros blancos que integran el gabinete. En el directorio, los siete directores herreristas y los dos de aliancistas consagraron una mayoría de 9 en 15 votos para aprobar una declaración que reclama «reformular» el entendimiento con los colorados, ofreciendo de ahora en más un apoyo que se limita al ámbito parlamentario. Lacalle, como presidente del directorio, dijo que llega a su fin «una primera etapa» del gobierno «porque se agotó y se vació de contenido». Agregó que «ésta es la nueva oferta al gobierno. No es la misma del 1 de marzo de 2000, porque el país es diferente y los problemas son diferentes. No hablamos más de coalición, ahora será una alianza de estabilidad política institucional», afirmó Lacalle.

El presidente Batlle hizo una conferencia de prensa el lunes anterior para señalar que «deplora» la actitud de la mayoría nacionalista y agregó que aguardará por la resolución final de la convención para reestructurar el gabinete, aprovechando en caso de confirmarse estas vacantes para suprimir o fusionar varios ministerios, incluyendo Deportes, Turismo y Vivienda.

•Renuncias

Los cinco ministros blancos que renunciarán son Sergio Abreu en Industria y Energía, Alvaro Alonso en Trabajo y Seguridad Social, Carlos Cat en Vivienda y Medio Ambiente, Antonio Mercader en Educación y Cultura y Jaime Trobo en Deportes y Juventud.

Los dos primeros, Abreu y Alonso, han dicho que dejarán sus cargos pero hablaron ayer en la convención mostrando su discrepancia con la decisión del directorio. Sin embargo, el problema no se reduce a los cinco ministros, ya que actualmente los blancos ocupan unos 87 cargos políticos de confianza en el gobierno, en directorios de organismos, empresas públicas y bancos estatales, y en la convención se reiteró el planteo de que si se van los ministros deben entregarse todos los cargos políticos. El líder de Desafío Nacional,
Juan Andrés Ramírez, ha defendido la tesis del «paso largo»: si el Partido Nacional abandona los cinco ministerios del gabinete, debe también reflejar la misma actitud en todos los cargos de la administración. Correntada Wilsonista, que lidera el senador Francisco Gallinal, y Larrañaga, señalaron que apoyan ese alejamiento total. Sin embargo, el herrerismo se manifestó en contra de esa postura y ayer la convención no adoptó una decisión sobre el punto.

El abandono de la coalición de gobierno produce una profunda división en el Partido Nacional, que se reflejó en el duro debate de la convención. Por lo menos siete de los trece intendentes (gobernadores) nacionalistas que oponían al retiro de los ministros y enfrentaron la decisión del Directorio, entre ellos
Enrique Antía, de Maldonado, e Irineu Riet Correa, de Rocha.

La coalición de gobierno formó en febrero de 2000 con el Partido Colorado, ganador de las elecciones de noviembre de 1999, pero en la previa a la segunda vuelta ya se había acordado entre colorados y blancos un programa común, que posibilitó el apoyo a Jorge Batlle, captando 54% de los votos se impuso a
Tabaré Vázquez, del izquierdista Frente Amplio. Para la mayoría de los analistas, ese apoyo del Partido Nacional, que en la primera vuelta logró captar a 22% del electorado, permitió a Batlle ganar la segunda vuelta y transformarse en presidente para el período 2000-2005.

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