El sistema de corrupción en el Partido de los Trabajadores del presidente Luiz Lula da Silva tenía como objetivo final recaudar unos 490 millones de dólares para pagar sobornos y financiar ilegalmente campañas electorales, reveló un ex dirigente partidario involucrado en el escándalo.
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Se trata de Silvio Pereira, ex secretario general del PT que rompió el silencio ante el periódico O Globo, tras haber expulsado del partido acusado de corrupción y supuestamente participado en la red de recaudación ilegal montada por el empresario publicista Marcos Valerio, el "cajero" del caso.
"Valerio quería recaudar 1.000 millones de reales", dijo Pereira, quien por su parte afirmó que el presidente Lula da Silva no estuvo involucrado en el manejo económico y político del dinero que recaudaba y pagaba Valerio.
El caso, conocido en Brasil como "mensalao", causa desde junio del año pasado la peor crisis del gobierno de Lula, en el que tuvo que renunciar un símbolo del PT a la jefatura de la Casa Civil, José Dirceu, también expulsado del Congreso.
La Procuraduría General de la Nación denunció a 40 personas, entre empresarios, políticos y funcionarios, de participar de una "organización criminal" para pagar sobornos y financiar ilegalmente campañas a raíz de la red de corrupción montada por el PT y Marcos Valerio para recaudar dinero.
Para Pereira, Lula no sabía de los ilícitos de sus compañeros de partido. No obstante, dijo que muchos líderes del PT y de otros partidos sí estaban al tanto de la red financiera ilegal, asumida por el ex tesorero del PT, Delubio Soares.
"No hay santo en esa historia, en ningún partido ni en la dirección del PT, que pagó todo el pato", agregó Pereira, quien detalló que el empresario Marcos Valerio comenzó a controlar con sus cuentas a diputados y a partidos políticos, independientemente de ser el financista del partido de Lula.
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