Bush advirtió a Irán en la ONU que afrontará sanciones

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Nueva York (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El presidente George W. Bush instó ayer a Irán a detener el enriquecimiento de uranio y reiteró la posibilidad de imponerle sanciones durante la inauguración de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Su posición contrastó parcialmente con la de su homólogo francés Jacques Chirac, quien planteó una fórmula negociada para salir de la controversia por el sospechado programa nuclear de Teherán sin incluir castigos.

Chirac esbozó su plan para evitar una confrontación entre Irán y los miembros permanentes del Consejo de Seguridad (EE.UU., Rusia, China, Francia y el Reino Unido) más Alemania, durante una conferencia de prensa tras su discurso en la Asamblea, en el que afirmó que «debe prevalecer el diálogo» con Irán sobre las sanciones.

La propuesta busca que las seis potencias permanentes del consejo que discuten con Irán acuerden «una agenda» para una negociación amplia sobre las relaciones comerciales y diplomáticas entre Occidente y el gobierno iraní, lo que implicaría el primer contacto formal entre Teherán y Washington en 27 años.

«Al inicio de las negociaciones, como un gesto de buena voluntad, las seis potencias acordarán no pedir sanciones en el Consejo de Seguridad», mientras que «la parte iraní dirá que durante el diálogo, Irán suspenderá todas sus actividades contenciosas», en referencia al enriquecimiento, agregó Chirac.

  • Sin contradicción

    Chirac se refirió a la entrevista de más de una hora mantenida en la mañana de ayer con Bush, en la que se abordó el problema de Irán, y buscó señalar que «con el presidente Bush estamos en la misma línea. No hay contradicción».

    Sin embargo, la Casa Blanca favorece la imposición de sanciones a Irán, después de que este país ignorase el plazo del 31 de agosto que el Consejo de Seguridad de la ONU le dio para cesar sus actividades de enriquecimiento de uranio, por considerar que podrían tener un uso militar. Al término de la reunión que mantuvieron ambos mandatarios, Bush seguró que si Irán no actúa, planteará ante la ONU la imposición de sanciones contra Teherán.

    «Ha llegado el momento de que los iraníes se sienten a la mesa de negociaciones. El tiempo es esencial», insistió Bush, que según una encuesta de la firma Gallup para el diario «USA Today», es apoyado ahora por 44% de la población, el nivel más alto en un año.

    Horas después, durante su discurso en la Asamblea General, Bush le aseguró a la población iraní que «merecen» decidir su propio futuro. «El gran obstáculo es que sus gobernantes han elegido negarles la libertad y usar los recursos de su país para patrocinar el terrorismo y buscar la fabricación de armamento nuclear.»

    Washington reclama que Irán suspenda de manera «verificable» y definitiva -al revés que Francia, que aceptaría que eso se dé provisionalmente- su enriquecimiento de uranio, a cambio de lo cual ofrece su participación en negociaciones sobre el futuro a largo plazo de ese programa atómico.

    En tanto, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, acusó en su discurso ante la Asamblea a EE.UU. y el Reino Unido de abusar de su posición en el Consejo de Seguridad de la ONU y de adjudicarse ellos mismos «los papeles de fiscal, juez y verdugo». «Los abusos del Consejo de Seguridad, como instrumento de amenaza y coerción, son una fuente de graves preocupaciones», añadió el presidente ultraislamista, y subrayó que su país «utiliza tecnología nuclear con fines pacíficos».

    Por su parte, en su último discurso como secretario general de la organización ante la Asamblea General, Kofi Annan dijo que el respeto a las Naciones Unidas depende de una resolución positiva de los problemas entre Israel y los palestinos.
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