Bush: "La economía de EEUU sigue fuerte"
-
En el mismo hotel donde intentaron atacar a Trump balearon a Reagan en 1981
-
Qué dice la carta que escribió Allen antes del ataque a tiros en Washington
La "burbuja inmobiliaria" comenzó a inflarse hace unos cuatro años cuando los bancos y las empresas de hipotecas ofrecieron préstamos con tipo de interés fijo y luego variable a compradores que carecían de crédito sólido.
Hace unos 20 meses la "burbuja" se rompió: los precios de las propiedades han caído, las ventas han disminuido, y millones de compradores que llegan a la fecha en la cual los intereses de sus préstamos se reajustan, descubren que el valor de mercado de sus casas está por debajo del monto del préstamo.
Desde julio de 2006 se ha duplicado en Estados Unidos el número de viviendas bajo ejecución judicial a medida que más y más compradores se han topado con la fase de interés reajustable de sus préstamos.
Las hipotecas de alto riesgo, dadas a compradores con crédito endeble, conforman casi el 40 por ciento de todas las hipotecas extendidas el año pasado.
Esta semana, Bush y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, afirmaron que se mantiene la vigilancia sobre el sector de las hipotecas, y el presidente mencionó algunas medidas que aliviarían los pagos de las cuotas mensuales a algunos compradores que tienen buen historial de crédito.
Bush dijo que una de sus prioridades es "ayudar a que los propietarios de casas naveguen estos retos financieros de manera que tantas familias como sea posible permanezcan en sus hogares".
"La casa propia ha sido siempre parte del 'sueño americano'", sostuvo.
"Durante mi administración hemos alcanzado tasas de propiedad de vivienda sin precedentes".
Bush dijo que su gobierno "lanzará una Iniciativa para Evitar la Ejecución que ayudará a que los dueños de casas se informen mejor sobre sus opciones de refinanciación".
Las propuestas del presidente Bush para aliviar las tribulaciones de los hipotecados ayudarán a algunos compradores de viviendas, pero no harán mucha diferencia, según algunos analistas.
"Son ideas relativamente pequeñas", dijo el analista Jared Bernstein, del Instituto de Política Económica, un grupo de estudios con sede en Washington.
"Son útiles y ayudarán a que algunas personas eviten la ejecución judicial".
"Pero estas propuestas no traen mucha agua para apagar el fuego", añadió Bernstein, refiriéndose a más de dos millones de hipotecas cuyos intereses aumentarán en los próximos meses.
El senador demócrata de Nueva York, Charles Schumer, dijo en una conferencia de prensa que "el presidente empieza a sonar como un demócrata, parece que está librándose de su chaleco de fuerza ideológico y ve que en tiempos de crisis" el gobierno federal debe ayudar a los ciudadanos con problemas.
Andrew Jakabovics, del Centro Progresista Estadounidense, un grupo de estudios con sede en Washington, indicó que "ya era hora de que el presidente Bush prestara atención al mercado de las hipotecas y se diera cuenta de los padecimientos crecientes de los compradores de casas".
"El presidente sostuvo, de manera firme y correcta, que al gobierno no le corresponde andar salvando a los especuladores pero, en lo que puede ser un cambio filosófico fundamental, también reconoció que el gobierno tiene que intervenir en la creciente crisis de los préstamos hipotecarios", añadió.


Dejá tu comentario