Bush ordena investigación sobre la masacre de Virginia
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Según el presidente, "nuestra sociedad sigue luchando con la cuestión de cómo manejar individuos cuyos problemas mentales pueden hacerlos peligrosos para ellos mismos y para los otros".
"Las escuelas y los funcionarios locales están ahora enfrentando estos asuntos, y el gobierno federal los ayudará", prometió Bush, quien anunció que le pidió a los ministerios de Educación, Justicia y Salud que "participen en la revisión de las amplias preguntas que dejó esta tragedia".
Los funcionarios federales, explicó Bush, viajarán "a través de nuestro país" para reunirse con educadores, expertos en salud mental y autoridades locales.
"Le pedí al ministro de Salud, Mike Leavitt, que prepare un sumario de lo que se aprenda y me presente un reporte con recomendaciones sobre cómo ayudar a evitar tragedias de este tipo", indicó el presidente.
Entretanto, ayer en Denver, en el estado de Colorado, se observó el octavo aniversario de la que, hasta el lunes pasado, era la más sangrienta tragedia jamás ocurrida en una casa de estudios norteamericana.
Mientras el público trata de absorber el impacto de la matanza del Virginia Tech, el gobernador de Colorado, Bill Ritter, encabezó la ceremonia en la catedral de Denver para recordar la matanza de la escuela secundaria de Columbine, donde en 1999 los adolescentes Eric Harris y Dylan Klebold mataron a 12 compañeros de clase y a un profesor antes de suicidarse.
En Columbine, familiares de las víctimas dejaron en claro que los ocho años que pasaron desde la tragedia no apagaron las polémicas y criticaron duramente la reciente decisión de un juez federal de imponer el secreto de sumario por otros veinte años a informaciones sobre los dos estudiantes asesinos.
La decisión judicial fue tomada para evitar casos de emulación, una iniciativa que recobró actualidad en las últimas horas, en las que los canales televisivos estadounidenses retransmitieron hasta el cansancio las imágenes y los videos enviados por Cho a la cadena NBC.


