9 de abril 2003 - 00:00

Bush y Blair acuerdan que ONU participe en posguerra

Hillsborough, Irlanda del Norte (Reuters, AFP) - Los líderes de Estados Unidos y Gran Bretaña respaldaron ayer un «papel esencial» para la ONU en Irak cuando termine la guerra, pero sus planes podrían ser insatisfactorios para los europeos.

El presidente George W. Bush y el primer ministro Tony Blair celebraron en Irlanda del Norte su tercera cumbre desde que lanzaron su guerra para derrocar al líder iraquí, Saddam Hussein.

Londres y Washington esperan que su visión común de tres fases para la posguerra en Irak aplaque a las naciones contrarias a la guerra -como Francia, Alemania y Rusia (se reúnen este fin de semana)-, así como la desconfianza de gran parte de la comunidad internacional sobre los motivos estadounidenses en Irak.

«Hemos acordado, tal y como decimos en nuestro comunicado conjunto, que habrá un papel fundamental para las Naciones Unidas en la reconstrucción de Irak»
, dijo Blair a los periodistas tras la cumbre en un castillo del siglo XVIII cerca de Belfast. Bush usó las mismas palabras para luego expresar su visión sobre las otras dos fases siguientes a que las fuerzas británicas y estadounidenses tomen control administrativo inmediatamente después de que termine la guerra.

•Autoridad interina

«Actuaremos tan rápido como sea posible para colocar las responsabilidades gubernamentales bajo el control de una autoridad interina compuesta por iraquíes tanto de dentro como de fuera del país», dijo el mandatario estadounidense en conferencia de prensa en el Castillo de Hillsborough.

«La autoridad interina servirá hasta que el pueblo iraquí pueda elegir un gobierno permanente»
, agregó.

«La reconstrucción de Irak requerirá el apoyo y la experiencia de la comunidad internacional. Estamos comprometidos a trabajar con las instituciones internacionales; entre éstas, las Naciones Unidas, que tendrán que desempeñar un papel esencial en esta tarea.»

Pero cuando la prensa insistió en cuál sería el papel exacto de la ONU, Bush sólo mencionó el trabajo humanitario y «sugerir» personas para el gobierno interino.

El mandatario no dijo cuánto poder no tendría la ONU, una omisión que probablemente alarmará a algunos en el mundo europeo y árabe.

El canciller francés, Dominique de Villepin, cuyo gobierno fue el que más abiertamente se opuso a la guerra, insistió en que la reconstrucción de Irak no sólo debía estar en manos de uno o dos países.

Washington y Londres refirmaron también que después de la guerra en Irak consideran prioritario resolver el conflicto en Medio Oriente basándose en el plan del cuarteto que prevé la convivencia de dos Estados, israelí y palestino, y que cuenta con el beneplácito del jefe de la diplomacia alemana, Joshka Fischer.

«Estamos decididos a aplicar la 'hoja de ruta' hacia la paz, a acercarnos al día donde dos Estados, Israel y Palestina, vivirán uno junto al otro en paz y estabilidad», declaró Bush.

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