Unamos fuerzas por un futuro compartido entre la humanidad y la naturaleza

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El pasado 19 de abril se lanzó oficialmente el programa del Centro de Desarrollo y Cooperación en Biogás entre China y Argentina, el primero de este tipo entre China y los países de la región, que constituye un ejemplo para una mayor colaboración bilateral en materia de protección del medio ambiente, energías limpias y lucha contra el cambio climático.

El Instituto de Biogás de la Academia de Ciencias Agrícolas de China que implementará dicho proyecto se sitúa en la provincia de Sichuan, que viene desarrollando fuertemente este recurso desde los años 60 del siglo pasado a fin de solucionar la carencia de combustibles de las zonas rurales chinas de una manera respetuosa con la naturaleza. En la actualidad, con una capacidad productiva anual de 15.800 millones de m³, que representa un 5% del consumo nacional de gas y beneficia a 200 M de habitantes, China ahorra una energía equivalente a 11 M de toneladas de carbón y reduce más de 63 M de toneladas de CO2 cada año. Además, en contraste con la baja constante a nivel mundial, la superficie forestal y el volumen de stock forestal de China se mantienen en alza continua, convirtiéndose en el país que más crece en recursos forestales. Actualmente China dispone de 9186 M toneladas de reserva de carbono forestal y un aumento interanual de más de 200 M de toneladas, con lo que el país se ha consolidado como el principal aportante al aumento de 1000 M de toneladas de reserva de carbono forestal en el último decenio.

China se encuentra a la cabeza en el volumen y el nivel de la energía renovable producida. Ocupa el primer puesto mundial en la generación de energía hidroeléctrica, eólica, fotovoltaica y de biomasa y su sistema industrial la convierte en el mercado más grande y en el mayor fabricante de equipos de energía renovable a nivel global. La lucha contra el cambio climático es asumida por China como una estrategia nacional y en 2007 China fue el primer país en desarrollo en lanzar el plan nacional contra este problema. A raíz del XVIII Congreso Nacional del PCCH, aceleró la planificación de una civilización ecológica, promulgando el plan nacional para la implementación de la agenda de desarrollo sostenible de la ONU, poniendo en marcha el Plan Nacional contra el Cambio Climático (2014-2020) y entregando el Documento de Contribuciones determinadas a nivel nacional a la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 2015. El XIX Congreso Nacional del PCCH añadió el concepto de civilización ecológica al panorama estratégico integral. De este modo, la emisión de CO2 por unidad de PBI chino de 2019 ha bajado respectivamente un 4,1% y un 48,1% en comparación con 2018 y 2005, respectivamente.

El año pasado el Presidente Xi Jinping anunció que China tendrá como objetivo la neutralidad de carbono para 2060 y alcanzará su pico de emisiones antes de 2030. China es participante, aportante y líder en la cooperación internacional que promovió de manera exitosa la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático y jugó un papel importante en la Cumbre de Copenhague 2009. También fomentó la firma del Acuerdo de París y las consultas posteriores, anunció la creación del Fondo de la Cooperación Sur-Sur contra el Cambio Climático de China, con miras a ayudar a los países en desarrollo a enfrentar este desafío. Así, China impulsa enérgicamente la construcción de la Ruta de Seda ecológica, junto con la adopción de una serie de medidas para poner en práctica estándares ecológicos para la infraestructura, la energía, el transporte y las finanzas, apoyando a los países que se sumaron a la Franja y la Ruta en el desarrollo verde.

En la recién clausurada Cumbre de Líderes sobre el Clima, el Presidente Xi Jinping presentó por primera vez el concepto de la comunidad de futuro compartido entre la humanidad y la naturaleza, abogando por el desarrollo ecológico, la gobernanza sistemática, el enfoque centrado en los pueblos, el multilateralismo y las responsabilidades comunes pero diferenciadas en la lucha de la comunidad internacional contra los retos globales, incluido el cambio climático. En este marco, China y la Argentina tienen por delante un porvenir amplio en el desarrollo ecológico conjunto. Una vez finalizadas las obras, el Complejo hidroeléctrico Cóndor Cliff-La Barrancosa generará 4950 M de kWh, lo que reducirá la importación de combustible por valor de USD 1100 M. El Parque Fotovoltaico de Gauchari satisface la demanda de electricidad de 100.000 familias con una merma anual de 325.000 toneladas de emisión de CO2. Una vez puesto en plena marcha, el programa eólico Helios suministrará energía a 360.000 familias. Las empresas de ambos países están explorando la coproducción de baterías de litio, autos eléctricos, la construcción de una central nuclear de nueva generación y la emisión de bonos verdes.

China quiere trabajar junto con la Argentina para acelerar el desarrollo ecológico impulsando la innovación científico-tecnológica, con objeto de defender los intereses compartidos, al mismo tiempo que insta a los países desarrollados a asumir sus compromisos de ofrecer capitales y tecnología a las naciones en desarrollo frente al cambio climático. Promovamos junto con el resto del mundo la implementación integral y efectiva del Acuerdo de París, unamos nuestras fuerzas por un futuro compartido entre la humanidad y la naturaleza y esforcémonos sin descanso en la forja de un mundo limpio en beneficio de las futuras generaciones.

(*) Embajador de la República Popular China en Argentina

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