Caso L'Oreal: declaró ministro de Trabajo francés y negó haber recibido dinero para campaña presidencial

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El ministro del Trabajo francés, Eric Woerth, negó haber cometido irregularidades durante su interrogatorio con la policía como testigo en un escándalo de donaciones políticas que ha sacudido al Gobierno.

Lo que comenzó como una pelea familiar entre la mujer más rica de Francia, la heredera del imperio L'Oreal Liliane Bettencourt, y su hija ha explotado en un escándalo político con implicaciones para el presidente Nicolas Sarkozy y Woerth, acusados de recibir donaciones ilegales.

Woerth, un estrecho aliado de Sarkozy responsable de dirigir una histórica reforma del régimen de pensiones este año, está contra las cuerdas con peticiones de dimisión en los últimos meses, después de que se reveló que su esposa trabajó en la gestión del patrimonio de Bettencourt.

El ministro ha negado cualquier acción ilícita.

La ex contadora de la heredera, Claire Thibout, también ha dicho que Woerth recibió donaciones ilegales para el partido gobernante UMP. La policía interrogó a Thibout por novena vez a última hora del lunes, dijo el periódico Le Figaro.

En declaraciones luego de la audiencia policial, el abogado del ministro, Jean-Yves Leborgne, dijo a periodistas que su cliente negó haber obrado mal y la existencia de un pago en efectivo a la campaña electoral de Sarkozy en el 2007.

"(Woerth) niega categóricamente haber recibido ninguna financiación política que hubiera estado en contra de la ley", declaró.

En un nuevo giro del caso, la fiscalía de Nanterre confiscó a la administradora de la riqueza de Bettencourt Patrice de Maistre el prestigioso título de la Legión de Honor.

Maistre recibió el reconocimiento a principios del 2008 de manos de Woerth, dos meses después de que Florence Woerth fuera contratada para trabajar en la firma Clymene, que gestiona la vasta fortuna de Bettencourt, con un salario anual de 200.000 euros (260.300 dólares).

Florence Woerth y Maistre ya han sido interrogadas por la policía. Florence Woerth ha negado cualquier acuerdo de favores pero ha dicho que fue Maistre quien le ofreció el trabajo, sólo pocas semanas después de que su marido empezara a trabajar como ministro de Presupuesto.

Woerth tuvo una conversación con Maistre antes de que su mujer fuera contratada pero de ninguna manera estuvo vinculada a su empleo, dijo Leborgne.

"(Woerth) explicó que no intervino en ningún momento dado para que su mujer fuera contratada por el Sr De Maistre (...) Pudo haber sacado a colación la profesión de su mujer durante una conversación normal, dada su formación similar", declaró.

Philippe Courroye, el fiscal que lleva el caso, es amigo cercano de Sarkozy y críticos cuestionan su imparcialidad porque responde al Ministerio de Justicia.

El Gobierno ha designado en los últimos años a más y más fiscales a grandes casos en lugar de ponerlos en manos de jueces independientes, que solían manejar la mayoría de las investigaciones importantes y que en teoría tienen más poderes.

Sin nombrar el caso Bettencourt, la ministra de Justicia, Michele Alliot-Marie, dijo el viernes en la edición del diario francés Le Monde que el Gobierno no estaba entrometiéndose.

"Digo 'suficiente' a los ataques que hemos visto estos últimos meses y semanas, que son tan absurdos como injustificados", escribió.

La policía también registró el miércoles la casa de la hija de la heredera, Françoise Meyers-Bettencourt, dentro de una investigación sobre violación de privacidad después de que se hicieran públicas unas conversaciones grabadas en secreto por el mayordomo de Bettencourt entre ella y sus contadores en la casa de la heredera.

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