Castillo pidió la renuncia de todo el gabinete a dos meses de asumir

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El presidente le solicitó la salida al premier, el marxista-leninista Guido Bellido Ugarte, lo que implica el retiro de cada uno de los ministros. Con esta acción, el exmaestro de escuela busca hacer un guiño en favor de la "gobernabilidad" debido a los constantes choques con el Congreso, dominado por la oposición de derecha.

Lima - El presidente peruano Pedro Castillo anunció ayer la renuncia de su primer ministro, lo que acarrea la de todo su gabinete ministerial, según las leyes del país, dos meses después de haber asumido el gobierno.

“Informo al país que el día de hoy (por ayer) hemos aceptado la renuncia del presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido Ugarte, a quien le agradezco por sus servicios prestados”, dijo Castillo durante una breve alocución sorpresa de unos tres minutos transmitida por la televisora estatal.

El mandatario de izquierda evitó dar detalles de la salida y anunció que el nuevo jefe de gabinete y sus integrantes se conocerían al cierre de esta edición.

Bellido, ingeniero sin experiencia política de 41 años, e integrante del ala dura del partido marxista-leninista Perú Libre, había sido nombrado el 29 de julio para encabezar el primer gabinete del gobierno de Castillo, del mismo partido.

En su carta de renuncia, difundida por la prensa, indicó que se aleja del Ejecutivo a pedido de Castillo. “Habiéndose cumplido con todas las funciones correspondientes a la institución, cumplo en alcanzar mi renuncia irrevocable al cargo de la Presidencia del Consejo de ministros conforme usted me ha solicitado”, señaló en la misiva Bellido, quien retornará al Congreso para ejercer funciones como parlamentario.

Mensaje

Para la sorpresa general, Castillo ganó la presidencia peruana, venciendo a la postulante de derecha Keiko Fujimori en un reñido balotaje el 6 de junio, tras una campaña marcada por la polarización.

Durante su breve mensaje, el mandatario reiteró su invocación a sectores económicos, políticos y sociales “a la más amplia unidad para lograr objetivos comunes” como la reactivación económica.

“Es momento de poner al Perú por encima de toda ideología y posiciones partidarias aisladas”, enfatizó el presidente, quien lucía su típico gran sombrero de paja.

Choques

Bellido estaba envuelto en enfrentamientos verbales con el Congreso, dominado por la derecha, desde hace una semana cuando éste interpeló al ministro de Trabajo por su presunta participación en atentados terroristas cometidos por el grupo maoísta de Sendero Luminoso hace cuatro décadas.

Los legisladores tenían previsto presentar esta semana una moción de censura en contra del titular de Trabajo, Iber Maraví, a quien Bellido y Castillo defienden negando su presunta implicación en acciones subversivas.

La presidenta del Congreso, la opositora María del Carmen Alva, expresó su satisfacción por la renuncia y la posibilidad de cambios en el gabinete ministerial.

“Luego de varios días de innecesaria incertidumbre y de ministros muy cuestionados, saludamos la decisión del presidente Castillo de cambiar al gabinete ministerial. El Congreso tiene la mejor disposición para el diálogo y la gobernabilidad”, tuiteó la legisladora.

El controvertido pasado político de Maraví, un dirigente sindical del gremio magisterial de 61 años, es uno de los facto-

res de intestabilidad en la relación entre el Ejecutivo y Legislativo.

La crispación política ha marcado la relación entre ambos poderes los dos últimos meses, una situación que se atizó desde la muerte en prisión del octogenario líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, el 11 de septiembre.

Congresistas de derecha atribuyen simpatías al gobierno de Castillo con el grupo maoísta, lo que el mandatario niega.

El Congreso de Perú había otorgado el 27 de agosto un voto de confianza al gabinete de Bellido, permitiéndole continuar en funciones.

Pero la incertidumbre sobre el gabinete ha continuado, afectando la economía (el dólar subió frente a la moneda local -el sol-, y la bolsa cayó), tras un quinquenio de choques entre el Ejecutivo y el Legislativo, que condujeron al país a tener tres presidentes en noviembre de 2020.

Las disputas entre el nuevo Gobierno y la oposición le costaron el puesto al canciller Héctor Béjar, un exguerrillero de la década de 1960, apenas a los 19 días de iniciado el Gobierno.

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