Santiago (EFE) - El ministro chileno del Interior y secretario general electo de la OEA, José Miguel Insulza, afirmó ayer que su trabajo se basa en el diálogo, en alusión a las críticas que el presidente cubano, Fidel Castro, lanzó en su contra.
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El presidente chileno, Ricardo Lagos, señaló a su vez que la eventual reincorporación de Cuba a la OEA es algo que deben conversar todos los países miembros del organismo interamericano y no corresponde al secretario general.
«Se le fue la mano al caballerito», dijo Castro, quien advirtió a Insulza que «no se equivoque» y calificó a la OEA de «institución corrupta, putrefacta y maloliente». «El muy bobito se ha creído que tiene derecho a meterse aquí. Será para darle las gracias a la señorita (Condoleezza) Rice y al caballerito (Roger) Noriega, por facilitar su elección en la OEA», afirmó Castro, que además consideró a Insulza «el nuevo testaferro de Estados Unidos en la región».
«Mi trabajo es en base del diálogo, no de este tipo de diálogo. Mejor no responder», comentó ayer el socialista Insulza.
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