El primer ministro chino, Wen Jiabao, inauguró hoy la sesión anual de la Asamblea Popular Nacional (ANP), el máximo órgano legislativo chino, en la que se aprobará una histórica reforma de la Constitución que por primera vez garantizará la protección de la propiedad privada.
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Ante 2.900 delegados del Partido Comunista procedentes de todo el país y reunidos en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, Jiabao dijo que el control del crecimiento económico chino y la ayuda al campo serán las principales tareas de su gobierno.
El premier señaló que el gobierno comunista espera un aumento del 7 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) para este año, en línea con las cifras obtenidas en las últimas dos décadas, aunque menor al asombroso 9,1 por ciento de 2003.
Jiabao indicó que "en algunos sectores" las inversiones son "excesivas" y existe el riesgo de que la producción supere largamente la demanda, al tiempo que aseguró que la moneda china permanecerá "estable" y no sufrirá ninguna revaluación.
El punto más importante de la sesión de este año es la reforma de la Constitución china de 1982, en la que se introducirán varias enmiendas en las que por primera vez se garantizará la protección de la propiedad privada y se subrayará la importancia de los empresarios capitalistas en la construcción del país.
La reforma constitucional marcará el definitivo portazo a la economía planificada que Mao Zedong impulsó en la República Popular China entre 1949 y 1976, y que en las últimas décadas fue dejando paso poco a poco a la llamada "economía socialista de mercado", merced a la política de reformas iniciada en 1979.
Los delegados estarán reunidos durante 10 días y elaborarán el programa político, social y económico para este año.
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