9 de enero 2003 - 00:00

China liquida ahora empleo vitalicio

Pekín (EFE) - Los empleados públicos de China, uno de los países en los que este sector goza de más ventajas frente al resto de la sociedad, dejarán de tener un puesto de trabajo de por vida como el que hasta ahora disfrutaban, una medida anunciada oficialmente ayer y que afectará a 30 millones de trabajadores.

El Ministerio de Personal proclamó el fin de los puestos vitalicios para los trabajadores de instituciones estatales, lo que según el viceministro del ramo, Shu Huiguo, es «una revolución en el sistema de empleo de China y un paso vital para la modernización del país».

A partir de ahora, se firmarán contratos temporales en estas instituciones, según informó el viceministro.

La medida marcará también un cambio social muy importante en el país con la burocracia más poderosa del mundo, donde tener un hijo funcionario era el sueño de todos los padres, pues les aseguraba prosperidad de por vida.

La desacralización del empleo público es un giro total en la visión que de estos trabajadores se tiene en China. En este país a los funcionarios se los ha apodado a lo largo de toda la historia «los que tienen un cuenco de arroz de hierro», es decir, los que todos los días pueden estar seguros de que van a tener un plato en su mesa.

Hasta hace muy poco tiempo, apenas 10 años, los trabajadores públicos cobraban un sueldo muy bajo, pero el Estado les pagaba absolutamente todo, desde los gastos hospitalarios hasta la cara educación de sus hijos.

Con la consolidación de la economía de mercado, los sueldos subieron a la par que lo hacían los precios y bajaron las prestaciones sociales de un puesto de trabajo estatal, por lo que ahora el sueño de los ciudadanos chinos ya no es trabajar para el gobierno comunista, sino para una multinacional extranjera.

• Gastos médicos

Ya el año pasado, Pekín eliminó el pago de gastos médicos a 990.000 empleados públicos, algo que supondrá un considerable ahorro para el país, teniendo en cuenta los elevados precios de los hospitales y la atención médica.

La educación, aunque sigue teniendo el nombre de pública, también dejó de ser gratuita para los hijos de muchos funcionarios, por lo que tienen que desembolsar el mismo precio que el resto de los ciudadanos, algo que en muchas ocasiones hipoteca durante años a muchos padres.

El viceministro Shu señaló que el sistema vitalicio de puestos de trabajo se va a aplicar paulatinamente en los próximos cinco años y advirtió
que se perderán puestos de trabajo en las instituciones estatales.

La reforma del sector es una idea del «zar de la economía» chino, el primer ministro
Zhu Rongji, que logró reducir el número de ministerios en el país desde los más de cien que había en los años '80 a 29. Sin embargo, la reforma no ha conseguido reducir la burocracia todo lo que se quería, ya que tras la eliminación de ministerios han surgido en su lugar decenas de cuerpos gubernamentales.

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