China planea reducir más de 40% la emisión de gases contaminantes
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El gigante asiático anunció su propuesta que será presentada en la próxima cumbre del cambio climático en Copenhague.
Brasil, cuarto emisor mundial de gases con efecto invernadero, fue el primer país emergente en proponer a mediados de noviembre reducciones concretas de sus emisiones, de un 36% a un 39% hasta 2020. La mitad de ese esfuerzo será cumplido con un recorte de 80% de la deforestación de la selva amazónica.
El jueves los presidentes de Brasil, Venezuela, Guayana y Francia, así como representantes de los otros países amazónicos, se reunieron en Manaos, en pleno corazón de la Amazonía brasileña, para elaborar una propuesta conjunta a llevar a la cumbre de Copenhague, con la mira puesta en salvar a la mayor selva tropical del planeta.
Francia participa en ese encuentro por tener un territorio en la Amazonía, la Guayana francesa.
Los países de la Mancomunicad Británica (Commonwealth) también fijarán una postura común ante la conferencia de Copenhague, en una cumbre que celebrarán el viernes en Puerto España con la asistencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon.
Pero por ser los dos países mas contaminantes del planeta, China y Estados Unidos son sin duda los actores clave de la Conferencia de Copenhague.
En este contexto, el anuncio chino de cuantificar sus metas fue saludado como un "paso muy positivo" por Greenpeace, aunque la organización ecologista estimó que el gigante asiático podría haber "hecho mas".
China es el primer emisor de gas de efecto invernadero, pero rehúsa fijarse objetivos vinculantes de reducción de emisiones contaminantes, para no afectar el crecimiento económico en un país donde aún hay varios millones de personas que viven en la pobreza.
Al hablar de reducir sus emisiones por punto porcentual de su PIB- y no de reducción global- China subraya así que su prioridad sigue siendo el crecimiento económico.
De forma sistemática, China pide a los países industrializados que asuman sus "responsabilidades históricas" en la contaminación del planeta, financiando transferencias de tecnología "limpia" hacia los países en desarrollo.
Pekín ya había proclamado su intención de reducir en un 20% sus emisiones contaminantes por unidad de su PIB en el periodo 2006-2010. Pero según Wu Changhua, directora para China del Climate Group, el país asiático sólo llegaría a un 18% de reducción en el periodo 2006-2010, y gracias en parte a la ralentización económica que generó la crisis financiera.




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