Florida cerrará a principios de junio el controvertido centro de detención para migrantes conocido como “Alligator Alcatraz”, donde permanecen alojadas unas 1.400 personas, en medio de una escalada de costos operativos, litigios y denuncias por las condiciones dentro del predio. La prisión había sido impulsada por el Presidente Donald Trump, en el marco de su política migratoria.
Las empresas contratadas por el estado para operar el centro fueron notificadas el martes por la tarde sobre la clausura de las instalaciones, según reportaron CBS News y CNN. El traslado de los detenidos comenzará en las próximas semanas.
El cierre del establecimiento, ubicado en los Everglades de Florida, se produce después de meses de especulaciones y tras el reconocimiento público del gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien la semana pasada admitió que esperaba avanzar con la clausura.
“Si cerramos mañana, podremos decir que cumplió su propósito”, afirmó DeSantis durante una conferencia de prensa.
El centro había sido presentado por dirigentes republicanos como una herramienta clave dentro de la política migratoria restrictiva impulsada por Trump. Sin embargo, la iniciativa quedó envuelta en fuertes cuestionamientos por los gastos operativos, que ya rondan los u$s1.000 millones, además de una larga serie de demandas judiciales y denuncias humanitarias.
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Donald Trump durante una visita en la "Alligator Alcatraz".
Según datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el lugar alojaba a casi 1.400 personas a comienzos de abril.
DeSantis también indicó que, una vez cerrado el complejo, los migrantes detenidos podrían ser trasladados a instalaciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), mientras que el pequeño aeropuerto donde funcionaba el centro retomaría sus operaciones normales.
Un centro levantado en tiempo récord y rodeado de polémicas
“Alligator Alcatraz” había sido inaugurado el 3 de julio de 2025 sobre la pista del Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Dade-Collier, a menos de 80 kilómetros del resort de Trump en Miami Beach.
La construcción exprés del centro generó una inmediata reacción de legisladores demócratas, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, ambientalistas y comunidades originarias de la zona.
Uno de los principales críticos fue el representante demócrata Alexander Frost, quien aseguró haber supervisado reiteradamente las condiciones del lugar.
“Desde el día en que abrió sus puertas Alligator Alcatraz, estuve presente supervisando las condiciones inhumanas dentro de estas instalaciones, y regresé una y otra vez para denunciar lo que sucedía y luchar por su cierre”, sostuvo Frost.
El legislador también cuestionó el costo económico del proyecto y el impacto ambiental generado en la región: “Ahora, tras malgastar millones de dólares de los contribuyentes y enfrentar constantes demandas ambientales, este fallido experimento de sufrimiento humano finalmente cierra sus puertas”, aseveró.
El argentino detenido en "Alligator Alcatraz"
En julio del 2025, un ciudadano argentino llamado Fernando Artese fue detenido en un operativo en Jupiter Beach por tener su estatus migratorio vencido. Tras se apresado, fue derivado por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) al controvertido centro.
Cuando se conoció la noticia, su esposa denunció las condiciones de frío extremo, potenciadas por duchas forzadas en la madrugada y la falta de sueño por hambre que sufría su marido.
La mujer también criticó los tratos humillantes: “Deben caminar con las manos en la nuca para salir de su celda, como si fueran criminales peligrosos. Muchos no cometieron delitos. En el caso de Fernando, creó una empresa y contribuyó al país, pero hoy está encerrado como si fuera lo peor”.
Finalmente, luego de 20 días Artese fue trasladado al centro de detención Krome, ubicado en Miami.