El conflicto en Medio oriente escaló a una nueva etapa. Ante el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, una coalición formada por Japón y cinco potencias europeas, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Países Bajos, anunció su disposición a intervenir para garantizar la seguridad en la zona y estabilizar los mercados globales.
Cinco países europeos y Japón se unen para asegurar el estrecho de Ormuz
Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y el país asiático pidieron una “moratoria inmediata” sobre ataques a infraestructura civil.
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Buques mercantes y petroleros permanecen varados frente a Khor Fakkan, a la expectativa de novedades en el estratégico estrecho de Ormuz.
El momento de mayor tensión fue cuando Irán atacó Ras Laffan en Qatar, la terminal de GNL más importante del planeta. Según informó la estatal QatarEnergy, las instalaciones sufrieron daños de gran magnitud. Este centro maneja casi una quinta parte de la producción mundial de GNL, afectando directamente la seguridad energética global.
El bloque europeo Japón contribuirán a la seguridad en el estrecho de Ormuz
El golpe formó parte de una cadena de ataques que incluyó el impacto sobre el puerto saudita de Yanbu. De esta forma, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón pidieron una “moratoria inmediata” sobre ataques a infraestructura civil y se declararon listos para “contribuir con los esfuerzos necesarios” para asegurar la navegación en Ormuz.
Además, para frenar el repunte de los precios, Japón y el bloque europeo anunciaron la estrategia conjunta con naciones exportadoras destinada a elevar la oferta energética global. De esta forma, el petróleo Brent trepó cerca de un 10% antes de estabilizarse en torno a los u$s113 , mientras que el gas europeo subió un 25% en un solo día y acumula más de 60% desde el inicio de la guerra.
Por otro lado, el cierre del estrecho de Ormuz obligó a desviar rutas, encarecer fletes y reorganizar cadenas de suministro: las alternativas logísticas empiezan a perder confiabilidad. El secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth, afirmó que los objetivos militares siguen “en curso”, pero los hechos muestran una escalada que desborda el plano inicial de la ofensiva.
A su vez, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anticipó que Washington podría “levantar las sanciones” al petróleo iraní que ya está embarcado y en alta mar, a fines de contener el auge imparable de los precios de la energía.





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