Colombia demandará a Chávez por financiar a las FARC "genocidas"
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«Colombia jamás ha sido país de guerra con los vecinos. Nuestro único interés es la recuperación del orden público. No movilizamos tropas ni avanzamos (para) guerras», señaló. Colombia afronta una crisis diplomática con Ecuador, cuyo presidente, Rafael Correa, decidió romper relaciones con Bogotá, y con Venezuela, que expulsó a sus representantes colombianos en Caracas y envió tropas a la frontera en apoyo a Quito.
El gobierno colombiano anunció el lunes que pedirá a la Organización de Estados Americanos (OEA) que investigue una presunta donación del Ejecutivo de Venezuela por 300 millones de dólares a las FARC, así como una dotación de armas.
El director de la Policía colombiana, general Oscar Naranjo, así lo reveló, al dar cuenta de nueva información en una de las tres computadoras halladas en el campamento de «Raúl Reyes». Naranjo dijo que «se han encontrado unas relaciones vinculantes de las FARC con distintos gobiernos, por lo menos con Ecuador y Venezuela, y con algunas personalidades públicas».
Precisó que en la misma computadora del líder rebeldefue hallado un documento en el que se cita a Iván Márquez, otro jefe guerrillero, que «habla de 300 millones de dólares con los cuales ayudaría el gobierno venezolano a las FARC». El alto mando policial también denunció reuniones del ministro ecuatoriano Gustavo Larrea con esa guerrilla y correos del máximo líder rebelde, Manuel Marulanda o «Tirofijo», a Chávez.
Uribe insistió en que una vez «conocidas todas las informaciones en la computadora de 'Raúl Reyes', el gobierno bajo mi responsabilidad se propone denunciar ante el CPI (a Chávez) para que explique el presunto delito de financiación de genocidas».
Colombia le quiere «decir al mundo que hemos sufrido 40 años el terrorismo y que no podemos permitir que país alguno, que gobierno alguno se solidarice y se convierta en cómplice de los terroristas», subrayó. «Nosotros no somos guerreristas, pero no somos débiles», reiteró y agregó: «No podemos permitir que estén terroristas refugiados en otro país, causando el derramamiento de sangre de nuestros compatriotas».
El presidente colombiano destacó que no pueden aceptar que se violen «las resoluciones de Naciones Unidas que prohíben y castigan el albergue de terroristas», advirtió que su gobierno los busca para «sacarlos de donde estén» y agradeció a los países que lo ayudan.
Colombia, apuntó, «le pide al mundo que tenga en cuenta a aquellos gobiernos que ayudan a los terroristas, que por ende violan las disposiciones de las Naciones Unidas. Una cosa es la gestión humanitaria y otra la permisividad con los terroristas».




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