29 de julio 2004 - 00:00

Combates y atentados en Irak dejaron 120 muertos

Bagdad (ANSA, EFE, Reuters, AFP) --Al menos 120 personas murieron ayer en Irak, en la jornada más sangrienta desde que asumió el gobierno interino del premier Iyad Allawi y que tuvo como epicentro la explosión de un coche bomba en la ciudad de Baquba, que mató a 68 personas e hirió a otras 56.

La carnicería de Baquba, ciudad ubicada 60 kilómetros al norte de Bagdad, y los otros ataques de la resistencia en diversas localidades se produjeron tres días antes del inicio de la Conferencia Nacional Iraquí, que deberá crear el Consejo Nacional, organismo que controlará al gobierno interino y que será crucial en el nuevo diseño del país post Saddam Hussein.

Por la mañana, una furgoneta con un conductor suicida a bordo llegó a la estación de policía de Baquba, donde decenas de hombres, considerados «colaboracionistas» por la resistencia, hacían fila para reclutarse en la fuerza y mientras el vecino mercado al aire libre comenzaba a llenarse de clientes.

• Detonación

Cuando pasaba por el lugar un autobús cargado de pasajeros, el kamikaze detonó la carga explosiva y llevó a cabo la masacre. Sólo en el autobús fueron contabilizados 21 cadáveres carbonizados y la onda expansiva de la detonación causó muertos a decenas de metros del lugar de la explosión. Varios hombres, mujeres y niños corrían desesperados y envueltos en llamas.

Pese a la devastación, rápidamente cientos de personas acudieron a la zona para asistir a los heridos. Muchos quedaron horrorizados al ver cabezas, manos y piernas entre los escombros, dijeron testigos.

Fuentes médicas del Hospital General de Baquba indicaron que la morgue «quedó muy chica» para contener a todos los cadáveres. La policía hizo disparos al aire en la puerta del hospital para intentar detener a la multitud que se agolpaba para saber algo sobre la salud de sus seres queridos.

El número final de víctimas mortales podría elevarse en las próximas horas, ya que muchos de los heridos están muy graves», dijo el doctor
Ahmed Fuad, responsable del hospital. EE.UU. condenó enérgicamente el hecho.

Baquba está en el interior del «triángulo sunita», una región al norte de Bagdad que se ha erigido como
cuna y corazón de la resistencia y hace varias semanas fue escenario de ataques reivindicados por el grupo integrista del jordano Abu Musab Al Zarqawi, considerado el brazo de Al-Qaeda en Irak. El gobierno del premier Allawi sospecha que éste fue el autor de la masacre de ayer, dijeron fuentes gubernamentales de Bagdad.

«Lo que persiguen los terroristas es sabotear el trabajo de la policía, aterrorizar a los ciudadanos y mostrar que el nuevo gobierno es incapaz de proteger al pueblo. Pero no nos ganarán la partida»
, advirtió el viceministro iraquí de Asuntos Exteriores, Hamid al Bayati.

Baquba no fue ayer el único foco de violencia en Irak. En la capital, una mujer y un niño de 13 años murieron y otros cinco resultaron heridos al explotar una bomba sobre la calle Haifa, en un barrio residencial del centro de Bagdad.

En la ciudad sureña de Soweira, vecina a la antigua Babilonia, 7 policías y 35 guerrilleros murieron en un combate del que participaron soldados estadounidenses y ucranianos.

El ejército estadounidenses informó que un soldado norteamericano murió el martes a causa de la explosión de una bomba en Balaz Ruz, periferia de Baquba.

• Policías

Además, cuatro policías iraquíes murieron y otro resultó herido por la explosión de una bomba en el puente de Habaniah, cerca de Falluja, bastión de la resistencia sunnita a la ocupación militar extranjera a 60 kilómetros de Bagdad.

En Ramadi, vecina a Falluja, hombres armados secuestraron a tres hijos del gobernador de la provincia de Anbar,
Abdel Berges. Los secuestrados son Ezzedin, Mustafa e Ibrahim, que tienen entre 15 y 30 años. Los captores dejaron a las mujeres libres y tras el secuestro incendiaron la vivienda del gobernador.

También en la provincia de Anbar, oeste de Irak, murieron 2 soldados de la coalición cuyas nacionalidades no fueron precisadas tras un ataque de la guerrilla, dijo un portavoz del ejército de los Estados Unidos.

En este clima se desarrollará a partir del sábado la gran Conferencia Nacional de la que participarán mil delegados y de la que nacerá el Consejo Nacional interino, que deberá aprobar el presupuesto 2005 y tendrá poder de veto de las decisiones del gobierno con una mayoría de dos tercios.

A falta de un Parlamento, este organismo controlará al gobierno de Allawi en la marcha hacia las prometidas elecciones generales de 2005.

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